Nishikori dice adiós al tenis: "No quería terminar de otra manera"
El japonés colgará la raqueta esta semana en el ATP 500 de Tokio, donde le espera en primera ronda Frances Tiafoe. A sus 36 años, el japonés se encuentra en paz para despedirse de la competición.
La carrera de un tenista profesional está repleta de momentos, aunque pocos más emocionantes que el último baile, ese que pone el punto y final a toda tu trayectoria. Kei Nishikori, que cumplirá 37 años en diciembre, ya sabe que esta semana le espera ese capítulo tan especial.
Y claro, no podría ser en otro lugar que no fuera el ATP 500 de Tokyo, en casa, rodeado de toda su gente. Porque fue en Japón donde arrancó esta aventura –aunque luego se instalara rápidamente en Florida– donde crecieron sus raíces y donde ahora dejará que la marea mueva las últimas olas dentro de la cancha. Qué bonito me ha quedado.
Lo que está claro es que el nipón hace demasiado tiempo que se salió del plano del mainstream. Me refiero a que llegó un momento donde su cuerpo, a una edad demasiada temprana, le reveló que nunca más podría reunir la regularidad necesaria para pelear por ser top10 y luchar en las segundas semanas de Grand Slam. ¿Recuerdan la última vez que fue top10? Octubre de 2019. Sin embargo, este período tan turbio no podrá jamás tapar sus mayores logros en la cancha: número 4 del mundo, 12 títulos ATP o la final del US Open en 2014, convirtiéndose en el primer hombre asiático en alcanzar una final de Grand Slam en individuales. Aquel año también levantó por segunda vez el trofeo de Tokio, aunque tampoco hemos venido a repasar la lista entera.
Una despedida a la medida de una carrera
El camino hasta este momento ha sido mucho más complicado de lo que probablemente habría imaginado cuando irrumpió en la élite. Las lesiones, especialmente los problemas físicos que condicionaron buena parte de su segunda etapa como profesional, fueron recortando sus apariciones y obligándole a reconstruirse en varias ocasiones. Nishikori regresó al circuito después de diferentes parones y en 2025 cerró el año en el puesto 158 del ranking, después de disputar únicamente 20 partidos.
Ahora Tokio le ofrece algo que ningún ranking puede medir, la posibilidad de despedirse delante de los suyos. El japonés sabe que probablemente no exista una forma más apropiada de cerrar el círculo. “Este es mi último momento”, explicó en ATP sobre una decisión que convierte esta edición del torneo en algo diferente para él. Y el cuadro, además, le ha reservado un último desafío de altura. Nishikori se enfrentará a Frances Tiafoe en primera ronda, por lo que su despedida tendrá desde el primer día el ingrediente competitivo que ha acompañado toda su carrera. El estadounidense será, probablemente, el último rival de un jugador que durante años fue capaz de plantar cara a los mejores del mundo, incluyendo el Big3.
Tokio no será simplemente el lugar donde Nishikori diga adiós, será el escenario donde termine una historia que comenzó mucho antes de que el japonés llegara a ser número 4 mundial, finalista de un Grand Slam o campeón en casa. Será el último capítulo de un jugador que abrió una puerta para toda una generación y que ahora, después de casi dos décadas en la élite, ha decidido cerrarla delante de su gente. Ahora sí que me ha quedado precioso.