Max Alcalá Gurri acaba de dar una auténtica exhibición para imponerse a Federico Bondioli en la final del Challenger de Cordenons por un marcador de 6-2 6-0 en 1 hora y 16 minutos, lo que le permite romper la barrera del top 200 en el ránking ATP por primera vez en su carrera con 23 años.
A pesar de jugar con el público en contra, el tenista español no dio opción alguna a su oponente más allá de un break concedido en el segundo juego del partido. De hecho, Bondioli apenas ganó un juego con su servicio y se vio desbordado ante el nivel de Max, que ha demostrado estar a un nivel mayor del que dice su ránking a día de hoy. Este año, Alcalá comenzó jugando torneos ITF, pero desde hace unas semanas había dado el salto al circuito Challenger y esta es la confirmación definitiva de que está preparado para ir a por más.
Alcalá Gurri apenas cede 14 juegos en 4 partidos
A partir del lunes, Max figurará como el 180 del ránking ATP, y si prolonga su buen momento de forma podría seguir subiendo posiciones a un ritmo vertiginoso. El tenis al fin y al cabo es cuestión de confianza más allá del talento, y ahora mismo el español se encuentra en el punto más álgido de su carrera.
Alcalá solo ha perdido un set en todo el torneo antes de levantar el título, y quitando el partido de semifinales ante Gonzalo Villanueva donde ambos se tuvieron que desempeñar al máximo, apenas ha cedido 14 juegos en toda la semana. Curiosamente, en primera ronda también ganó a Giorgio Tabacco 6-0 6-2, por lo que en esta final ha cerrado un círculo perfecto con una actuación inconmensurable que le permite soñar alto e incluso pensar en jugar las previas de los grandes torneos dentro de no tanto tiempo.

