Jannik Sinner continúa acumulando elogios después de conquistar su segundo título en Wimbledon y confirmar su dominio absoluto del circuito masculino. El número 1 del mundo parece un escalón por encima del resto de rivales, una sensación que ha llevado a una de las mayores leyendas del tenis italiano, Adriano Panatta, a reflexionar sobre el presente y el futuro del transalpino.
En una columna publicada en el Corriere della Sera, el campeón de Roland Garros 1976 considera que Jannik Sinner no solo es actualmente el mejor jugador del planeta, sino que todavía está muy lejos de haber alcanzado su techo. Panatta analiza las virtudes que explican el dominio del italiano, desde la espectacular evolución de su servicio hasta una capacidad de mejora que califica de "escandalosa", aunque también lanza un deseo compartido por buena parte del mundo del tenis: que Carlos Alcaraz regrese cuanto antes para devolver al circuito la gran rivalidad que ambos habían construido.
Panatta echa de menos a Alcaraz
Panatta comenzó su reflexión lamentando que la lesión de Carlos Alcaraz haya roto, al menos temporalmente, el gran duelo que había marcado los últimos tiempos en el circuito.
"Quiero ver pronto a Carlitos de nuevo. Estoy sinceramente convencido de que solo cuando vuelvan a coincidir Sinner por un lado y Alcaraz por el otro, siempre que su lesión no sea demasiado grave, el tenis volverá a ofrecer un enfrentamiento realmente abierto, el duelo que todos queremos ver".
El extenista italiano considera que el deporte necesita rivalidades constantes para mantener intacto su atractivo. "El deporte, y no solo el tenis, necesita enfrentamientos intensos para resultar todavía más atractivo". Mientras esa rivalidad permanece en pausa, Panatta cree que el panorama es evidente. "Ganando su segundo Wimbledon, Sinner ha demostrado que es demasiado fuerte para todos".
Adriano Panatta ve a Sinner muy superior a los demás
La reciente final de Wimbledon frente a Alexander Zverev reforzó todavía más esa sensación. El alemán llegaba lanzado tras conquistar Roland Garros y convertirse en el número 2 del mundo, pero volvió a quedarse lejos de poder derrotar al italiano. Panatta quiso reconocer el gran nivel mostrado por Zverev.
"Hay que felicitarle porque afrontó el partido de la mejor manera posible. Se nota que el título de París le devolvió una confianza que muchas derrotas inesperadas le habían quitado. Es un magnífico jugador, con golpes muy sólidos y un servicio que siempre termina haciéndose notar".

Sin embargo, considera que incluso la mejor versión del alemán sigue siendo insuficiente frente al actual líder del ranking. "Sinner sigue estando lejos de él y es mejor jugador. El partido estuvo igualado hasta el 6-6 del segundo set. A partir de ahí, la apisonadora italiana ya no encontró ningún obstáculo".
Además, recordó un dato que ilustra perfectamente esa superioridad: la victoria en Wimbledon supuso el décimo triunfo consecutivo de Sinner sobre Zverev, una diferencia psicológica y deportiva que empieza a resultar abrumadora.
La leyenda del tenis italiano cree que el saque de Sinner es histórico ya
Para Panatta, una de las grandes claves del crecimiento de Sinner durante los últimos meses reside en una faceta muy concreta de su juego: el saque. El italiano considera extraordinario que un jugador ya plenamente consolidado en el circuito haya sido capaz de transformar un golpe tan complejo.
"El servicio de Jannik ha crecido de forma descomunal en pocos meses. No es fácil cambiar el saque a jugadores jóvenes; imagínense hacerlo con un profesional plenamente asentado en el circuito. Pero Sinner lo ha conseguido gracias a una capacidad de trabajo y a unas ganas de mejorar que no tienen comparación".
Su conclusión resulta todavía más llamativa. "Hoy su servicio está al nivel de los mejores sacadores de toda la historia. No solo porque lo dicen las estadísticas, sino porque sabe encontrar el ace exactamente cuando más lo necesita".
Panatta también destacó la extraordinaria adaptación del número uno del mundo a la hierba, una superficie que históricamente no parecía la más favorable para sus características.
"Los dos títulos en Wimbledon son un regalo de su juventud. Las cualidades del esquiador que fue aparecen cuando busca apoyo sobre la pierna exterior. Ahí Jannik hace auténticos milagros y consigue devolver pelotas casi imposibles, levantando juegos que parecían perdidos".
Sinner tiene un gran margen de mejora, según Panatta
Quizá la reflexión más reveladora de Panatta llegó cuando analizó el futuro del italiano. A pesar de dominar el circuito y acumular títulos de Grand Slam, cree que Sinner todavía tiene un recorrido enorme por delante. "Sus márgenes de mejora son casi escandalosos. Parece no tener límites".
Lejos de pensar que el número uno ha alcanzado ya su mejor versión, Panatta considera que su actitud explica precisamente por qué seguirá evolucionando.
"Tiene 24 años y pronto cumplirá 25. La atención que presta continuamente a su propio crecimiento solo puede honrarle. No sé hasta dónde llegará, pero sí sé que durante los próximos meses seguiremos encontrando a un Sinner cada vez mejor".
Es una reflexión especialmente significativa porque llega de alguien que conoce perfectamente lo difícil que resulta progresar cuando ya se ocupa la cima del tenis mundial. Mientras muchos jugadores tienden a estabilizar su rendimiento al alcanzar la élite, Panatta percibe en Sinner una ambición permanente por seguir perfeccionando todos los aspectos de su juego.
Wimbledon como punto de inflexión
Finalmente, Panatta también cree que el éxito en Londres puede tener un enorme impacto emocional después de unos meses complicados para el italiano.
"Después de todo lo que ocurrió en París, de aquel bloqueo repentino contra el menor de los Cerúndolo, de las largas pruebas médicas realizadas en el hospital San Raffaele y de todas las dudas que seguramente tuvo, esta victoria le permitirá borrar al menos una parte de todo aquello". Y concluyó recordando el valor especial que siempre ha tenido levantar el trofeo más prestigioso del tenis. "Una victoria en Wimbledon siempre tiene algo de mágico. Y esta vez también ha sido así".
Las palabras de Adriano Panatta reflejan una sensación cada vez más extendida en el circuito: Jannik Sinner ya domina el presente del tenis masculino, pero lo verdaderamente inquietante para sus rivales es que, según quienes mejor entienden este deporte, todavía no ha mostrado todo su potencial.

