Alcaraz: "Cada día que salto a pista es un regalo para mí, no sé cuándo será el último"
El murciano mostró una gran cautela respecto a sus aspiraciones en el US Open 2026 al atender a los medios españoles acreditados en el Grand Slam neoyorquino.
Carlos Alcaraz ha desatado el estado nacional de optimismo en España tras meterse en cuartos de final del US Open 2026 por todo lo alto, haciendo gala de un tenis imponente contra Tommy Paul y sentando las bases de lo que muchos ya sueñan con que será la conquista del octavo título de Grand Slam de su carrera. Sin embargo, el murciano ha querido rebajar expectativas y poner mesura.
No querer lanzar las campanas al vuelo es síntoma de tener la cabeza amueblada y Carlos Alcaraz lleva ya muchos años demostrando ser un privilegiado a nivel mental. Después de atender a los medios internacionales en la rueda de prensa posterior a su triunfo sobre Paul, el jugador murciano dedicó unos minutos a responder a las preguntas de los medios de comunicación españoles acreditados en Flushing Meadows y ahí su tono cambió drásticamente.
Alcaraz rebaja la euforia en torno a él en el US Open
"Me doy un notable a mí mismo en lo que va de torneo. Estoy contento con la manera en que me están saliendo las cosas, pero sé que aún tengo mucho que mejorar", comentó un Alcaraz plenamente consciente de que su clasificación a cuartos de final le lleva a un escenario de máxima competitividad para el que quizá no estaba mentalizado a inicio de torneo.
Así lo manifestó él mismo al hablar de con qué talante aterrizó en Nueva York. "No venía con ninguna expectativa a este torneo. Tan solo quería probar cómo estaba mi cuerpo y mi muñeca después de casi cinco meses sin jugar. Buscaba disfrutar de nuevo de la sensación de competir. Después de haber jugado cuatro partidos sigo con la misma mentalidad", afirmó antes de dejar una reflexión categórica.
"Sé que cada vez que salto a pista es un regalo para mí y debo disfrutarlo porque no sé cuándo será mi último día aquí", aseguró un Carlos Alcaraz que está haciendo parecer sencillo y natural algo que es realmente utópico, como es el hecho de jugar a tan buen nivel después de tanto tiempo sin competir.
Volver a este nivel no es normal y por eso Alcaraz pone mesura
Lo que demuestra el rendimiento del español en el US Open 2026 es que está hecho de otra pasta, que es un jugador especial que no funciona con los parámetros habituales de cualquier otro, necesitado de mucho tiempo para adquirir ritmo competitivo y confianza. Él ha conseguido hacernos olvidar a todos que sale de una lesión complicada y que ganar un Grand Slam inmediatamente después de eso resultaría inconcebible para la inmensa mayoría.
Pero Carlos Alcaraz es humano y, por eso, quiere mostrarse cauteloso y poner de manifiesto que no es oro todo lo que reluce y que a nadie debería extrañar que, ahora que llegan retos más complicados como es el de enfrentarse a Ben Shelton, puedan aparecer algunas dudas en su cuerpo, en su tenis o en su mente.
En todo caso, nada lo hace presagiar por lo que conviene hacer caso al murciano y disfrutar de cada uno de sus partidos en el US Open 2026, después de unos meses en los que se le ha echado mucho de menos.