El huracán Shelton arrasa a Tsitsipas y se cita con Alcaraz en cuartos de final
Dentro de todos los escenarios que podían darse en el encuentro, se cumplió aquel donde el estadounidense zarandeaba al griego y no le daba ni una sola opción. Tendremos final anticipada entre Shelton y Alcaraz.
Me encantaría deciros que fue un partidazo inolvidable, que mereció la pena para todos aquellos que se quedaron trasnochando. Sin embargo, el marcador de la victoria de Ben Shelton ante Stefanos Tsitsipas (6-2, 6-3, 6-4) en cuarta ronda del US Open no engaña ni un poquito. Simplemente cuenta lo que pasó, un hombre iluminado aplastando a otro sin armas.
La diferencia entre ambos no fue únicamente tenística, también es una cuestión de espíritu. Shelton juega encendido, convencido, desafiante, disfrutando de cada golpe y alimentándose de una grada que responde a cada celebración. Hay electricidad en su raqueta y también en sus gestos. Es el Shelton del espectáculo, el que convierte cada saque en una declaración de intenciones y cada winner en una invitación a que Nueva York se venga arriba.
El saque, como casi siempre, acabó siendo una de las grandes diferencias. Shelton no dio prácticamente ninguna opción a Tsitsipas cuando ponía la pelota en juego. El griego apenas encontraba oportunidades para hacer daño al resto y, cuando conseguía entrar en los intercambios, se encontraba con un rival dispuesto a acelerar inmediatamente. El estadounidense jugó ese primer golpe después del servicio con una convicción extraordinaria, entre otras muchas cosas.
Pero hay otro detalle todavía más importante: el castigo constante sobre el revés de Tsitsipas. Shelton identificó ahí una vía de ataque y en ningún momento la abandonó. Bola tras bola insistió, apretó y obligó al griego a jugar incómodo. No hubo demasiados intercambios gratuitos. Cada peloteo parecía diseñado para llevar a Tsitsipas hacia ese costado y someterle desde ahí.
El resultado es un partido plano, fácil de pronosticas, un guion completamente protagonizado por Shelton. Tsitsipas no supo en ningún momento encontrar esa reacción inmediata para cambiar la dinámica, mientras el estadounidense avanzaba con la sensación de que todo lo que intentaba, le salía. Y eso, en una pista como el Arthur Ashe y con el público completamente entregado, siempre en una combinación devastadora.
Partidazo en cuartos de final: Shelton contra Alcaraz
Al otro lado del cuadro ya espera Carlos Alcaraz. El español selló su billete a cuartos tras superar a Tommy Paul en tres sets y llega a esta fase del torneo lanzando señales de enorme autoridad después de su regreso a la competición. Viendo lo que queda en el cuadro, creo que ya es de justicia mirar al español con los ojos de lo que es: el gran favorito al triunfo.
Para muchos, aunque quizá sea un poco pronto, este encuentro se tratará como si fuera una final anticipada. Hablamos del campeón defensor contra uno de los grandes ídolos del tenis estadounidense, en una Arthur Ashe que promete convertirse en una caldera. ¿Y tú que piensas? ¿Sale de este partido el futuro campeón?