Tras un inicio de temporada absolutamente estelar, con triunfos en Australia y Doha, la gira de pista dura norteamericana ha brindado a Carlos Alcaraz sensaciones completamente diferentes. De la alegría y euforia por hacer historia al vacío total tras tanto kilometraje acumulado: el cansancio se ha apoderado, incluso a nivel mental, del murciano. No solo en pista hemos visto a una versión más dubitativa: también, incluso, en las ruedas de prensa.
Su ya célebre frase en Indian Wells, aquella que decía que estaba cansado de jugar contra Roger Federer (en referencia a la motivación extra y el altísimo nivel que presentan sus rivales al medirse a él) desató una pequeña caja de Pandora. Más allá de los comentarios y las opiniones, con muchos analistas expresando sorpresa, fueron un pequeño prólogo de las dos derrotas que han dejado en el murciano un amargo sabor de boca.
Daniil Medvedev y Sebastian Korda, verdugos del murciano en California y Florida, están lejos de ser, ni tan siquiera remotamente, algo parecido al maestro suizo... pero sí comparten una importante similitud: salieron con una táctica que ahondaba en las debilidades de Carlos, un plan de juego aprendido desde vestuarios con el objetivo de cortar el ritmo, desestabilizar y quitar el dominio del fondo de la pista al murciano. ¿Difícil de ejecutar? Desde luego... pero la muestra ya es lo suficientemente amplia (y similar) como para analizar cuáles son esas claves, puestas en juego también por otros nombres, como Arthur Rinderknech, quien le robase un set en Indian Wells, o en el pasado por tipos como Jan-Lennard Struff.

Esta es la táctica antiAlcaraz ante la que Carlos debe reaccionar: cinco claves para derrotar al número uno del mundo
ATAQUE TOTAL: Desde el fondo de la pista, Alcaraz se ha vuelto, junto a Sinner, el mejor jugador del mundo. El esfuerzo y el desgaste que supone para todo el circuito aguantar sus acometidas desde el fondo es una carga demasiado pesada. Así pues, es necesario aumentar los niveles de agresividad hasta evitar que sea Carlos el que domine, arriesgar más de lo común sin pensar en posibles errores... pero acabar siempre con un porcentaje de golpes en ataque más amplio que el de Carlos.
Korda le superó en esta faceta (34% de golpes en ataque por solo un 21% de Carlos) y Medvedev también (30% a 22%, a pesar de ser considerado un tenista de corte más defensivo); en el caso del ruso, la apuesta es aún mayor, saliendo de su zona de confort con ataques de revés paralelo constantes, destrozando la derecha y jugando a una velocidad, incluso, a la que rara vez está acostumbrado. Era necesario, eso sí, para hacer dudar al murciano... y a tres sets, claro, es mucho más sencillo mantener ese nivel de explosividad y acierto.

ARRIESGAR AL SAQUE... INCLUSO CON LOS SEGUNDOS: ¿De qué forma estar mejor posicionado que alguien como Alcaraz en tu primer golpe? No hay mayor vía de escape que tener un día esplendoroso, algo que se antoja inevitable si piensas en tumbar al murciano. Los ejemplos de Indian Wells y Miami son perfectos: mientras que Carlos experimentó dudas y no tuvo la precisión en sus primeros saques de finales de 2025, Korda y Medvedev estuvieron clínicos en este aspecto, siendo siempre más precisos que el murciano con sus primeros.
Los primeros saques del estadounidense promediaron 45 cm de distancia a las líneas del cuadro de saque, mientras que los del ruso 48 cm; incluso Rinderknech, en el primer set que le robó en Indian Wells, ajustó también los suyos al mismo guarismo (48cm). ¿Y Carlos? Su mejor actuación fue con Sebastian, pero su media fue sensiblemente inferior, quedándose a 61 cm. En los partidos contra Daniil y Arthur, eso sí, sus saques promedian más de 70cm de distancia, una diferencia ya bastante sustancial: es un dato que explica por qué estos jugadores estuvieron siempre bien posicionados para atacar al murciano desde la primera bola. Importante también el apunte del segundo servicio: es preferible arriesgar y cometer dobles faltas (véase Medvedev) a optar por saques de seguridad que permitan a Carlos ganar confianza desde la devolución.
SUBIR A LA RED PARA METER PRESIÓN: El festival pasador de Alcaraz no debe ser motivo para amedrentar a los jugadores de atacar la media pista de forma constante ante el murciano. Lo hizo, imaginen, un Daniil Medvedev que en ocasiones parece un pulpo en un garaje cerca de la red: igualó los puntos de Carlos en dicha parte de la pista (22 cada uno), mientras que Korda y Rinderknech generaron una balanza mucho más desigual (34 subidas de Korda y solo 12 de Alcaraz; 20 subidas de Rinderknech y solo 8 de Alcaraz).
Ver a Carlos defenderse con tanta frecuencia, con sus rivales sacándole tanta diferencia de puntos en la red, es extraño: pone en relieve que ahogarle es la única forma de mermar su confianza al ir al ataque, que es preferible "tragarse" varios passing shots marca de la casa, pero insistir en subidas relámpago que nublen sus ideas con frecuencia.

REVÉS PLANO, RASO Y MEJOR QUE LA DERECHA: Si Rafa Nadal sufría mucho más contra rivales con mejor revés que derecha, a Alcaraz le sucede lo mismo. Los primeros rivales que tuvieron éxito frente a él, allá por 2022 y 2023 (Sinner, Ruusuvuori) insistían mucho en los intercambios planos de revés cruzado: tras mejorar de forma sensacional, las tácticas han de renovarse (y ser, como hemos visto, un jugador más ofensivo si quieres ganarle), pero el molde y perfil de jugador capaz de complicar las cosas desde el fondo sigue haciendo gala de esta característica.
Lo sufrió en sus carnes ante los reveses de Korda y Medvedev: ninguno de ellos supera una media de 1700 rpm. Sus reveses son auténticas navajas suizas, ya que tienen un golpe muy plano, raso, que bota más abajo de lo que le gustaría a Alcaraz: en una pista dura puede volverse una complicación, aunque debe ir aderezado de la capacidad de romper con el paralelo tras varios intercambios, algo que masterizó Sinner y que estadounidense y ruso también pusieron en juego para derrotar a Carlos en Estados Unidos.
GOLPEAR DELANTE... Y MÁS DE LO NORMAL: El patrón aquí se vuelve más visible que nunca, una de esas claves visuales que deberían empujar a todos los jugadores a dar varios pasos hacia delante al medirse frente a Carlos. Si miramos la posición de golpeo en los intercambios, en 39% de los golpes, tanto de Medvedev como de Korda, se produjeron dentro de la pista: ambos promedian un 28% de golpes en esta zona del campo. El aumento del 10% es, prácticamente, necesario.
No hay otra manera de poner en complicaciones a Carlos: debes arriesgar a cometer cañas a través del bote pronto, pero no ceder tu posición cerca de la línea de fondo... o estás totalmente frito. Cada golpe plano y raso bien pegado a la línea puede mermar la confianza de Alcaraz a la hora de lanzar su habitual bola pesada, y la pista dura no recompensa tanto la liftada alta con la que llegó a masacrar a Jannik en varios enfrentamientos. Así pues, arriesgar más para conseguir un gran botín: es crucial golpear bien colocado dentro de la pista... mucho más que tu media.

El perfil antiAlcaraz parece claro: tenistas con mejor revés que derecha, con golpes muy planos que pasan con poco margen por encima de la red, pero también con una capacidad renovada para ser precisos al saque, arriesgar con los segundos y buscar ese tenis ofensivo, de primer golpe, que cada vez abunda más en el circuito. Es la evolución de lo que hicieron Sinner o Ruusuvuori, una actualización ante la que Carlos, sabedor de que ahora los rivales salen a buscarle y meter miedo desde la primera bola, deberá reaccionar. ¿Lo hará pronto?
Decía Alcaraz que estaba cansado de jugar siempre contra Roger Federer.
— José Morón (@jmgmoron) March 23, 2026
¿Es realmente así?
En las últimas derrotas, sus rivales han repetido una serie de PATRONES que evidencia una TÁCTICA que usan todos para poder ganarle.
Os la descubro aquí ⬇️ pic.twitter.com/DWlUGK3BIM
Fotos y datos cortesía de Insights by TennisVIZ

