Sebastian Korda dio el sorpresón de la jornada en el Miami Open, cargándose al primer favorito, Carlos Alcaraz, que volvió a morder el polvo en el segundo M1000 de la temporada antes de tiempo, como fue el año pasado. El estadounidense logró la mejor victoria de su carrera hasta ahora.
Rueda de prensa de Sebastian Korda tras derrotar a Alcaraz en Miami
Sensaciones iniciales
Sí, quiero decir, hubo muchos momentos de tensión, sin duda. Pero creo que hoy lo más importante fue la confianza, volver a creer en mí mismo, comprometerme en cada golpe. Por suerte, lo conseguí al final.
Cerrar el partido tras lo que pasó en el segundo set. Lo difícil de cerrar los encuentros
Es, definitivamente, lo más difícil en el tenis. Probablemente es el doble de complicado cuando juegas contra Carlos. Puedes sentir su presencia en los momentos importantes. Juega su mejor tenis en esos momentos. Llegué a reírme de mí mismo en el cambio de lado cuando perdí ese juego con 5-3 en el tercer set. Pensé: “Aquí vamos otra vez”. Aprendí de ello. Sabía que en el segundo set había abierto demasiado el saque hacia afuera. No iba a repetirlo. Aprendí y estoy contento por ello.
El papel de Ryan Harrison, su entrenador, junto a él
Es muy divertido. Trabajamos muy duro. Creo que una de las mejores cosas de Ryan es que hacemos el trabajo, lo hablamos, lo analizamos, y luego intentamos ser normales. No intentamos obsesionarnos demasiado con el tenis ni cargarlo de emociones. Creo que eso me está ayudando mucho, incluso después de partidos duros: hablarlo, pasar página, aprender de los errores y, al final, volver a disfrutar.
Ganar por primera vez a un número 1 del mundo
Sinceramente, antes del partido ni siquiera sabía que nunca había jugado contra un número uno. Al final, es solo un ranking. Hay muchos jugadores increíbles que podrían ser número uno ahora mismo. Desde el principio, durante todo el día, lo único que quería era ocuparme de mi lado de la pista. No tener una mala actitud, estar comprometido y creer. Creo que cuando juegas contra jugadores mejor clasificados, a veces pierdes un poco esa confianza. Eso fue lo único que me exigí durante todo el partido.
Perder el segundo set tras tenerlo completamente en la mano
Lo bueno es que no estaba pensando en los puntos seguidos que llevaba perdidos. Probablemente me habría metido en más problemas de haberlo hecho. Creo que una de las mejores cosas del tenis es que todo puede cambiar muy rápido. Igual que Carlos pasó de 3-5 y 15-30 a ganar 7-5. Todo cambia en un instante. Una de las claves es bajar el ritmo y volver a lo que está funcionando. Por suerte, Ryan en ese momento se levantó y me habló sobre qué podía hacer mejor. Fue clave hoy. Y luego, confiar en mi saque. Sin él hoy no estaría aquí.
Decisión de jugar en San Diego tras el Open de Australia
Necesitaba ciertas cosas. Por eso fui a San Diego, para ponerme en situaciones de presión. Estuve lesionado mucho tiempo, meses fuera, y caí en un momento muy oscuro. Esas semanas fueron importantes para reencontrarme. No estaba jugando al nivel actual, sobre todo mentalmente no me sentía bien. Me dio confianza volver a esos escenarios exigentes, vivir esos momentos incómodos dentro de un partido. Me ayudó muchísimo. Si no hubiera jugado en San Diego, no creo que estuviera aquí ahora.
Habló de que necesitaba buscarse a sí mismo
En Dallas tuve mucha suerte. John McEnroe estaba allí y sacó unos minutos para hablar conmigo. Hablamos de encontrar mi identidad en la pista, de cómo soy como persona y por lo que estoy pasando. Fue increíble que se tomara ese tiempo. Ver cómo él entiende mi juego y qué cree que puedo usar para mejorar. Una de las cosas que me dijo fue: “Tienes que buscar dentro de ti, descubrir quién eres, por qué juegas al tenis y por qué te gusta”. Eso ha sido clave para mí. Estoy muy agradecido.

