Una lucha entre gladiadores fue lo que protagonizaron Rafa Jódar y Luciano Darderi en los cuartos de final del ATP Roma 2026. Sin embargo, solo pudo haber un ganador y fue el italiano el que alzó el puño de campeón tras tres horas y siete minutos de batalla y con un marcador de 7-6(5), 5-7, 6-0. No fue el mejor día tenístico del español, pero mostró una madurez y una fortaleza mental que le auguran grandes éxitos más pronto que tarde. Pero, por el momento, las semifinales de Masters 1000 tendrán que esperar.
En un ambiente de Copa Davis, Rafa Jódar no solo se enfrentaba a Luciano Darderi, también lo hacía ante todo el Foro Itálico, que desde el inicio dejó claro que, por mucho que hayan alabado estos días al español, hoy no le iban a dar ningún apoyo. Ya le pasó ante Matteo Arnaldi, pero esta vez las sensaciones eran distintas.
Así fue la gran batalla que libraron Rafa Jódar y Luciano Darderi en los cuartos de final del ATP Roma 2026
El madrileño comenzó algo frío, no sentía la bola y Darderi, consciente de su gran oportunidad, salía con una marcha más y quebraba en el primer juego del partido. Algo le ocurría a Jódar que miraba a su padre con cara de preocupación, las condiciones eran más lentas y pesadas en plena noche romana y no se le veía con la seguridad y confianza que acostumbra.
Pero era cuestión de tiempo que el de Leganés entrara en combustión y devolvía el break antes de entrar en el momento clave del primer set. El partido no estaba para golpes espectaculares ni dominio arrollador, era día de meter una bola más, apretar dientes y aceptar el sufrimiento. Todo esto Jódar lo sabía, que salvaba una pelota de break con 4-4, que podría haber sido definitiva, y mostraba un temple inusual a sus 19 años.
Tampoco se venía abajo Darderi, que si bien se quejaba de los problemas de tensión de su raqueta, tiraba de garra y resistencia para sacar adelante sus juegos. Todo pendía de un hilo. Jódar no estaba nada cómodo, pero el italiano tampoco aprovechaba la situación.
El humo paró el partido durante 15 minutos
Y justo en ese momento, con 6-5 a favor de Jódar, el sistema electrónico daba problemas y el Campo Centrale se llenaba de humo debido a los fuegos artificiales lanzados en el Estadio Olímpico de Roma, debido a la celebración de la final de la Copa Italia de fútbol. Darderi no veía nada y el canto electrónico no funcionaba. Así que todo se paraba durante quince minutos y en la reanudación el primer set se decidiría en el tie break.
El desenlace fue una continuación de lo vivido en el primer set, es decir, muchos errores, pero que esta vez pesaron demasiado en el tenis del español, que pasó de un 5-2 a perder cinco puntos consecutivos y entregar un primer set áspero e incómodo (7-6(5)).

No le quedaba otra a Jódar que ponerse el mono de trabajo y darle la vuelta a una situación que se antojaba complicada, por las condiciones de la pista, la energía del rival y el mal juego mostrado hasta el momento.
La forma en la que ganó el primer set, encendió todavía más a un Darderi mucho más adaptado a las condiciones de pista, que no fallaba una bola, y sabedor de que podía rematar el partido en el inicio del segundo parcial. Así que no dudó en la primera ocasión que tuvo y rompía el servicio de un Jódar que empezaba a dar señales de cansancio. No le salía nada al madrileño, que desaprovechó un 0-40 para reengancharse al encuentro y las opciones de llegar a sus primeras semifinales de Masters 1000 empezaban a esfumarse.
Más todavía cuando el italoargentino gozaba de dos bolas de break para colocar el 4-0, pero no lo consiguió y, de repente, todo cambió. Jódar devolvía el quiebre en el siguiente juego y poco después, tras levantar otras dos bolas de rotura, ponía el 3-3. Había partido.
La resiliencia de Jódar salvaba dos bolas de partido y mandaba el duelo a un tercer set
El español empezaba a adaptarse al juego que estaba imponiendo Darderi, pero se le seguía viendo apagado y sin mordiente, incluso después de salvar dos bolas de partido. No mostraba sentimientos, pero su tenis y una fortaleza mental destinada a unos pocos elegidos, le mantenía con vida. El muro del italiano empezaba, muy poco a poco, a resquebrajarse, tanto que se rompía cuando Jódar quebraba su servicio y se llevaba un segundo set que tuvo muy cuesta arriba desde el comienzo (7-5).
Not done yet 😤
— Tennis TV (@TennisTV) May 13, 2026
Jodar saves two match points to take the second set 7-5 against Darderi!#IBI26 pic.twitter.com/v3FSSTrnE7
Aquí no se iba a ir a dormir nadie y Jódar no había dicho su última palabra. A remolque desde el inicio del segundo set y salvando dos bolas de partido, el español, a sus 19 años, consiguió no desconectarse de un partido que no controlaba y abría una nueva dimensión de cara al tercer parcial.
El fisico decantó un bonito duelo
Era una lucha constante del de Leganés por mantenerse con vida y estaba haciendo frente a un Darderi que no acusó la pérdida de la segunda manga y seguía a un excelso nivel. Llegó a salvar cinco bolas de break al inicio del tercero, pero a la sexta el italiano inclinó la balanza y, de nuevo, Jódar estaba en apuros
El físico del español empezaba a mostrar señales de agotamiento y los calambres hicieron acto de presencia. Mientras que Darderi, con un doble break colocaba el 5-0. Estaba ya todo el pescado vendido y Jódar caía con honores por 6-7, 7-5, 6-0. En un día en el que no encontró su tenis, se sostuvo gracias a una mentalidad y un temple impropios de un chaval de 19 años. Esta vez le salió cruz, pero que nadie se preocupe, porque a un talento generacional como Rafa Jódar le saldrá muchas veces cara.

