Felix Auger Aliassime era uno de esos nombres que tenían la oportunidad de resurgir en este Open de Australia 2026 entre la rivalidad entre Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, continuando un buen cierre de temporada, pero las cosas no siempre salen de la mejor forma posible.
El séptimo cabeza de serie en Melbourne comenzó su debut ante Nuno Borges de buena manera, ganando el primer set, pero los problemas físicos aparecieron en la pista para frenar por completo a un Felix Auger Aliassime que acabó muy mermado. Con una mezcla de tristeza por tener que abandonar y rabia, el canadiense dio la cara en rueda de prensa.
"Estoy bien, pero empecé a tener calambres al principio del tercer set. Se me hizo muy difícil ser competitivo a este nivel", confesó un Felix que aguantó en ese tercer set, aunque confirmó su abandono una vez cedió en el marcador.
¿Qué le pasa a Felix Auger-Aliassime? ¿Por qué se ha retirado del Open de Australia 2026?
"Ahora no tengo todas las respuestas. Intento ser muy profesional en todo lo que hago y prepararme bien. Me encanta este deporte y me encanta jugarlo, así que intento hacer todo lo que puedo para estar listo. Obviamente, duele aún más, porque si fuera consciente de mí mismo y pensara que no estaba realmente listo o que no estaba haciendo todo lo posible, entonces tengo que ser honesto conmigo mismo, pero incluso siendo sincero conmigo mismo, no encuentro del todo las razones por las que esto está sucediendo. No me pasaba antes, así que tendré que averiguarlo".
Calambres en su debut en el Open de Australia 2026
"Nunca me ha pasado esto, especialmente tan temprano en el torneo. Si hubiera tenido problemas con Jannik en el US Open, estaríamos ya en las semifinales, en el tercer set, pero sí, no recuerdo haber tenido calambres de estas formas nunca tan temprano en un torneo, tan temprano en un partido. Ahora no recuerdo muy bien si fue al final del segundo o al principio del tercero, pero por ahí. Obviamente no quiero entrar en pánico. Piensas que quizás fue solo un mal movimiento o un salto que no me sentó bien, pero luego, al empezar a moverme de un lado a otro, teniendo que acelerar, y cada vez que me daba un calambre, ya sabes lo que pasa".

"No es mi primera vez. Simplemente sabía que no iba por buen camino. No me gusta estar en la pista así. Quiero ganar, quiero competir con mi oponente. No quiero quedarme ahí parado, como un saco de boxeo. No tiene sentido, y hay que seguir adelante. Fuimos muy cuidadosos con nuestra preparación y con el tiempo en la pista para prepararnos para los partidos difíciles. Pasaba de tres a cuatro horas en la pista, algunos días bajando un poco el ritmo para no matarme. Como equipo, fuimos lo más precisos posible. No es momento de señalar a nadie, es momento de unirnos todos y encontrar soluciones".

