Estados Unidos avanza en su objetivo de revalidar título en la United Cup 2026. Los campeones defensores sufrieron de lo lindo para superar la prueba de los cuartos de final, donde se toparon con un excelente Stefanos Tsitsipas y una Grecia que alargó la eliminatoria hasta el supertiebreak del tercer set del dobles mixtos. Fue ahí donde surgieron Christian Harrison y Coco Gauff, con honores especiales para la número tres del mundo, que sacó adelante su partido ante Maria Sakkari y volvió a dar el doble pecho en el duelo que decantó la eliminatoria.
Es este, sin dudas, un evento especial para los miembros del equipo estadounidense. Su legitimidad, en ocasiones, se ha visto cuestionada: no parece arrastrar el mismo furor que la extinta Hopman Cup y ocupa una semana de calendario muy valiosa, en plena previa del Open de Australia 2026. Sin embargo, Taylor Fritz y la propia Coco salieron al paso para defender a capa y espada su existencia, argumentando que el ambiente y la dinámica que se viven dan un color especial a un evento que esperan permanezca muchos años en el calendario.
"Personalmente, me encantan los torneos por equipos. Venimos de una pretemporada: si juegas aquí, te garantizas al menos dos partidos a nivel competitivo. Si juego otro torneo y pierdo en mi debut, no tengo la oportunidad de jugar de nuevo; aquí sí. Es una gran manera de comenzar el año, estoy muy a favor de este tipo de eventos", argumentaba el estadounidense, siendo secundado en su opinión por su compañera.
"Creo que el atractivo de este torneo, por ejemplo, es que podría haberme marchado de Perth con malas sensaciones (tras perder ante Bouzas), pero hoy he podido jugar mejor. El formato por equipos genera presión, también en el dobles, hoy a principios del supertiebreak he sentido los nervios por primera vez en todo el año. Gracias a esa experiencia hoy, creo que podré manejar mejor los nervios cuando lleguen los Grand Slams", señala convencida Coco, incluso trasladando los aprendizajes de este torneo a los mayores escenarios del circuito.

Fritz reflexionó sobre su derrota ante Tsitsipas y Gauff explicó de dónde viene la mejoría con el saque hoy
Abrió la jornada un duelo estelar entre Taylor y Stefanos, un partido en el que el heleno mostró su mejoría y sacó de la pista al estadounidense. Eso sí, Fritz se reprochó muy poco en rueda de prensa, incluso extrañado de que el duelo se marchase en un visto y no visto. "Fue un partido un poco raro, porque sentí que la mayor parte del duelo jugué bien, que tenía todos los golpes que necesitaba. Cuando fallaba, no sentía que fueran malos errores. Estaba golpeando bien la bola, sacando muy bien. Él jugó un gran primer set y yo tuve un juego al saque un poco complicado, pero me sentía bien en pista. Yo no convertí las oportunidades que tuve con su saque, sentí todo el partido que llegaría el momento de darle la vuelta, pero no estuve todo lo clínico que necesitaba en esos momentos", afirmaba Taylor.
Por su parte, una de las grandes noticias en el duelo entre Gauff y Sakkari fue la mejoría con el servicio de la estadounidense. Es uno de sus grandes quebraderos de cabeza y busca ponerle solución antes del Open de Australia: hoy encontró una fórmula ganadora que no tuvo problemas en desvelar ante la prensa. "La clave estuvo en la mentalidad. Saqué con un mayor margen, haciéndole jugar, estaba convencida de que desde el fondo podía ganarle. Simplemente hice ajustes. El primer partido, con el sol de frente, fue díficil. Negativo. Hoy hice ajustes y fue positivo. Mantenerte optimista y cambiar la mentalidad cuando estás sacando, esa es la clave". Fórmula que parece sencilla, pero que no es tan fácil de aplicar: veremos hasta qué punto le da continuidad en unas semifinales donde los norteamericanos esperan rival: o la Australia de Alex de Miñaur, o la potente Polonia de Iga Swiatek y el renacido Hubert Hurkacz.

