Nick Kyrgios dejó claro que no hay debate. El jugador australiano se llevó el partido de la Batalla de los Sexos al ganar a Aryna Sabalenka con un marcador de 6-3 y 6-3 en 1 hora y 15 minutos de enfrentamiento. Aunque la número uno del mundo mejoró, no pudo alargar el choque para soñar con una posible remontada.
Hechas las presentaciones dignas de una velada de boxeo, la bielorrusa y el australiano salieron a la pista con ganas de firmas golpes ganadores, tanto de un lado como del otro. Aunque Kyrgios agradeció haber quitado el segundo saque, norma novedosa en este evento, Aryna no dio su brazo a torcer de primeras.
Poco tardó Nick en materializar la presión evidente en los puntos en el marcador, abriendo una brecha difícil de recuperar al obligar a Sabalenka a pasar a la defensa y restando muy dentro de pista. Pese a tener la oportunidad de poner tierra de por medio, las dejadas le salieron caras al australiano, incapaz de frenar la respuesta de la número uno del mundo.
Kyrgios no se cansa de hacer dejadas
A pesar de soltar el brazo dejando golpes increíbles, Aryna no fue capaz de recuperar el terreno perdido y Nick cerró sin demasiados problemas ese primer set en el que se vieron las debilidades de la bielorrusa. Las bromas y las risas se transformaron en cierta frustración del lado de Sabalenka.
La bielorrusa recuperó la sonrisa a medida que remontó en el luminoso, animándose incluso a bailar "La Macarena". Las sensaciones de la número uno del mundo mejoraron de forma considerable, aunque no lo suficiente para alargar el choque. Intentó pelear con potentes misiles, pero nada pudo frenar a un Kyrgios muy decidido.

