Wawrinka se emociona en su adiós a la tierra batida: "Es la mejor despedida posible"

El suizo se mostró emocionado tras decir adiós a la arcilla en Estoril y desveló sus planes para lo que resta de temporada.

Diego Jiménez Rubio | 22 Jul 2026 | 10.46
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Stan Wawrinka, despedida en Estoril. Foto: gettyimages
Stan Wawrinka, despedida en Estoril. Foto: gettyimages

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Stan Wawrinka disputó en el ATP de Estoril el último partido de su carrera sobre tierra batida. El suizo, que se retirará al finalizar la temporada, cerró definitivamente su etapa en la superficie donde construyó buena parte de su legado, conquistó Roland Garros y levantó siete de sus dieciséis títulos ATP.

La derrota ante el argentino Román Andrés Burruchaga en la primera ronda del torneo portugués tuvo un significado mucho más profundo que una simple eliminación. A sus 41 años, Wawrinka afronta los últimos meses de su carrera y Estoril representó su despedida definitiva del polvo de ladrillo, una superficie que él mismo siempre consideró clave en su formación como tenista. El torneo quiso reconocer ese momento con un homenaje sobre la pista, entregándole una placa conmemorativa tras el encuentro.

Un adiós cargado de emoción a su superficie favorita

Aunque el homenaje ocupó buena parte de la atención, Wawrinka no escondió su decepción por haber caído en su debut. El suizo explicó que nunca consiguió adaptarse a unas condiciones de juego muy complicadas por el viento y lamentó no haber aprovechado mejor el inicio del tercer set.

"Fue una derrota dura. Las condiciones estaban difíciles al principio por el viento. No conseguí encontrar el ritmo rápidamente. Intenté luchar y mantenerme en el partido. Debería haber jugado un poco mejor al comienzo del tercer set, pero el partido se me escapó y él consiguió la victoria", declaró.

Pese al resultado, el tres veces campeón de Grand Slam quiso quedarse con la perspectiva que ofrece el momento que está viviendo. Como cualquier competidor, reconoció que perder nunca resulta agradable, pero aseguró que el cariño recibido durante toda la semana convirtió la despedida en un recuerdo imborrable.

"A ningún competidor le gusta perder. Pero, al final, pongo las cosas en perspectiva. Tener la oportunidad de estar aquí, con tantos aficionados y tanto apoyo, es el mejor adiós que podía tener en la tierra batida", afirmó.

Estoril, un lugar muy especial en su carrera

El ATP de Estoril siempre ocupará un lugar privilegiado en la memoria de Wawrinka. Allí conquistó el título en 2013, un triunfo que él mismo considera el inicio del mejor periodo de toda su carrera deportiva. Por eso insistió en regresar este año, aprovechando el cambio de fechas del torneo, para despedirse de una superficie que tantas alegrías le proporcionó.

El suizo confesó que lo más valioso de la semana no fue el resultado, sino el afecto recibido por parte del público portugués y de la organización. "Para mí, eso es lo más importante: recibir tanto cariño, tanto apoyo y ver a tantos niños aquí. Fue increíble. Recibir tanto apoyo del torneo fue algo increíble. Ese es el recuerdo que me voy a llevar de esta semana", confesó.

Stan Wawrinka, planes para el resto del 2026. Foto: gettyimages

A continuación, recordó con emoción el título conquistado hace más de una década y explicó por qué tenía una cuenta pendiente con Estoril. "Gané el título aquí en 2013. Fue una semana increíble para mí y el comienzo de la mejor etapa de mi carrera. Son recuerdos muy especiales. Intenté volver otras veces, pero nunca fue fácil por el calendario y las lesiones. Ahora, con el cambio de fechas del torneo, tenía sentido incluirlo en mi calendario después de Gstaad. Quería volver", relató.

El US Open, el gran objetivo antes de la retirada

La gira americana será uno de los últimos capítulos de la carrera del helvético. Actualmente situado fuera del Top-100, Wawrinka depende de invitaciones para disputar algunos de los grandes torneos, aunque confía en poder regresar una última vez a Flushing Meadows, donde levantó el trofeo en 2016.

"He pedido una invitación para el US Open. Espero poder jugar allí por última vez", aseguró. Con la vista puesta en ese posible regreso a Nueva York, el suizo ya tiene incluso planificada su preparación. "También hay un Challenger en Cancún. Si consigo la invitación para Nueva York, jugaré ese Challenger para prepararme", explicó.

Wawrinka también reconoció que todavía está perfilando el calendario de sus últimos meses como profesional y que únicamente tiene confirmada su presencia en dos torneos. "Solo tengo asegurada mi presencia en los torneos de Lyon y Basilea. Todavía decidiré si juego más torneos", comentó.

Un legado imborrable sobre tierra batida

Aunque la aventura en Estoril terminó antes de lo que le hubiera gustado, Wawrinka prefirió quedarse con las sensaciones positivas de su regreso a Portugal y con todo lo vivido lejos de la pista durante esos días.

"Estoy intentando mantener un buen nivel, preparar un calendario adecuado y jugar los torneos que siempre me han gustado. Desgraciadamente, mi semana aquí fue muy corta. Pero estoy muy feliz de haber vuelto. La organización es increíble, tanto para los jugadores como para los aficionados. También pude conocer un poco Cascais. Es un lugar muy especial", concluyó.

Con esas palabras terminó definitivamente la historia de Stan Wawrinka sobre tierra batida. Fue la superficie donde encontró su identidad como jugador, donde conquistó Roland Garros 2015, el Masters 1000 de Montecarlo 2014 y un total de siete de sus dieciséis títulos ATP. A partir de ahora solo le quedan unos pocos torneos antes de poner el punto final a una de las carreras más admiradas de su generación, con la retirada prevista en el ATP 500 de Basilea y un último deseo por cumplir: disputar una vez más el US Open antes del adiós definitivo.