Novak Djokovic tiene entre ceja y ceja el título número 101 de su carrera y no va a parar hasta conseguirlo. El escenario, además, supone una motivación especial: Atenas, su nueva casa, donde ha sido recibido con honores y donde ya hace las delicias del público heleno. Nuno Borges era su último escollo, y el portugués presentó una candidatura interesante, poniéndole muy difíciles las cosas al serbio en un primer set disputadísimo... pero Nole se vistió de chacal en el tiebreak del primer set y aprovechó una única rendija en el segundo para cerrar el partido sin mayores sustos (7-6(1), 6-4), repitiendo el guion de su primer partido ante Tabilo y asegurando su pase a las semifinales.
Todo lo que no sea levantar el trofeo del ATP Atenas 2025 podría ser considerado una sorpresa para Novak Djokovic. Es la gran atracción, el gran candidato, el tipo que juega en casa y la estrella en la que todos se fijan por tierras griegas. Atrae buena parte de las miradas del firmamento tenístico en una semana en la que muchos ya solo piensan en Turín, y su actuación en el día de hoy evidenció el por qué, mostrando un tenis sublime en los momentos importantes del duelo para destrozar las esperanzas de un peleón Nuno Borges.
El primer set nos habla de un affair igualado. Apretado. Tenso. Mantenía el público del mítico OAKA su respiración ante un rival que había venido a dar guerra: fino con la derecha, generándose un buen número de puntos gratis con el saque y salvando las pocas situaciones complicadas que encontró. Cuando Nuno esquivó un par de bolas de rotura y colocó el 4-4 en el primer parcial, vimos el único momento en el que Novak se mostró vulnerable: el pequeño bajón mental tras no haber aprovechado dichas situaciones generaron, por el contrario, dos bolas de break para el luso... que Nole salvó con brillantez para igualar una contienda que ya no soltaría.

El mejor Djokovic apareció en el tiebreak y resolvió sin problemas: ya pisa las semifinales en el ATP Atenas 2025
Fue en el tiebreak del primer set donde el mejor Novak Djokovic salió a la palestra, con una combinación de golpes ganadores espectacular, incluyendo un gran passing shot de revés cruzado tras un duro intercambio cerca de la red. Ganar el primer parcial aportó tranquilidad al serbio, que salió con otra cara al segundo set y consiguió un break tempranero que ya no dejaría escapar, enjaulando a un Borges que acabó pidiendo, incluso, la presencia del fisio entre dolores en la pierna derecha.
Fue una actuación especialmente clínica del serbio con el servicio: 9,0 de media (según las estadísticas de Tennis Insights), 10 servicios directos y un tremendo 86% de puntos ganados con el primer saque. También estuvo la derecha a un nivel altísimo, arma fundamental si quiere conocer el éxito en pistas rápidas, firmando 5 golpes ganadores, una nota de 8,5 de media, golpeando el 89% de derechas dentro y superando en velocidad y revoluciones a la derecha de su rival.
Existen todavía, quizás, ciertos aspectos que limitan el techo del serbio. Aspectos más propios de la edad y el paso del tiempo: en la devolución, los reflejos ya no son los mismos, con muchos más problemas para romper el servicio de un tenista lejos de ser un sacador consumado (si bien acabó promediando un 8 de puntuación, que contrasta enormemente con 6,1 del portugués). Necesitará agudizar la mira Nole cuando enfrente a sacadores de mayor empaque, pero con sus dos principales armas bien calibradas, al Djoker le basta y le sobra para seguir avanzando en tierras helenas. Su próximo desafío, Marcos Giron o Yannick Hanfmann... y una meta cada vez más cercana: el título 101 en su nueva casa. Ya solo está a dos paradas de su destino.

