No ha pasado un año completo desde que Rafael Nadal dejó el tenis a nivel profesional y, no lo podemos negar, le echamos mucho de menos. El manacorí decidió abrir un nuevo capítulo de su vida tras la última Copa Davis: desde entonces le hemos visto en multitud de eventos, partidos de fútbol, actos promocionales... en general, disfrutando de sus nuevos quehaceres hasta que nos volvimos emocionar con él, hace apenas unas semanas, tras el gran homenaje recibido en Roland Garros 2025.
Lo que no teníamos tan claro, quizás, es cómo es el Rafael Nadal postretirada. ¿Tiene nuevas rutinas adquiridas? ¿Se ha vuelto más estricto con su alimentación? ¿Le ha cambiado sobremanera la paternidad? Preguntas a las que no teníamos respuesta hasta hace unos días, cuando el balear concedió una entrevista en la que se alejó del tenis y nos mostró al Nadal más humano, al que habla sin tapujos de hábitos que rara vez había confesado antes. Una manera de acercarnos al Nadal persona que nunca viene mal.
- Cómo es su vida en la actualidad y si ha encontrado una cierta rutina
"No, la rutina es... una vida con poca rutina a día de hoy (sonríe). Intento organizarme el día para pasar tiempo en casa, me gusta ir a buscar al niño al colegio. Lo hago todas las veces que puedo. Después, intento ponerme la mayor parte de mi trabajo, reuniones y demás, por la mañana"
- ¿Le ha cambiado la paternidad su forma de ver la vida?
"No, yo creo que mi forma de ver la vida no, porque siempre he sido una persona a la que le han encantado los niños y sabía que esta era mi ilusión. La forma de vivir... un poquito, sí. Tienes una responsabilidad un poco distinta. Yo pensaba que iba a terminar mi carrera e iba a jugar a golf cuatro veces por semana, cinco veces a la semana... y al final, por trabajo y porque te apetece estar en casa con él, termino jugando dos (se ríe)".
- El papel que ha jugado el golf durante toda su carrera y su afición por el deporte, redescubierta tras la retirada
"A mí me encanta el deporte en general, desde siempre, pero me aficioné especialmente al golf cuando era profesional, ya que era un deporte que me permitía hacer algo que me divertía fuera del tenis, siendo un deporte, y con un riesgo mínimo de lesión. A mí me encantaba jugar al fútbol y a muchas cosas con un nivel de actividad mayor, pero había un riesgo de lesión que debía evitar. Ahora he jugado al fútbol varias veces, después de casi quince años sin jugar, ni te imaginas lo malo que me he vuelto (risas). Juego de lo que puedo, menos de portero, ya que tengo algo de dolor en la mano y no puedo parar: normalmente juego de delantero".
- ¿Sigue, tras retirarse, una dieta estricta y cuidada? ¿Cómo es Rafa a nivel de alimentación?
"No, no. Al final, esa educación a nivel de alimentación, es algo un poco posterior a lo que fue mi generación. El conocimiento de cómo alimentarse bien, cómo llevar unas rutinas adecuadas, creo que viene un poco posterior a lo que yo crecí. Es algo que fui mejorando mucho, sobre todo de mitad de carrera hacia delante, cuando empecé a trabajar con nutricionistas y mejoré, pero nunca fui alguien superriguroso. Era un ámbito en el que tenía un margen de mejora importante. Y una vez retirado, pues un poco lo mismo: épocas mejores, épocas peores... me permito caprichos casi diariamente. Me gusta mucho el chocolate, por ejemplo".

