Leyre Romero: “Hoy me veo más preparada para llegar al top100”

Después de disputar su primer Grand Slam, la valenciana hace balance de su experiencia: “La mayoría de las chicas juegan a pegar palos, pero a mí me gustan otras cosas”.

Fernando Murciego | 13 Jun 2025 | 22.30
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Leyre Romero en su entrevista con Fernando Murciego en Valencia. Fuente: Punto de Break
Leyre Romero en su entrevista con Fernando Murciego en Valencia. Fuente: Punto de Break

Streaming Australian Open en directo
🎾 Zdenek Kolar vs Arthur Gea
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

El corazón de Leyre Romero (Valencia, 2002) tiene sentimientos enfrentados. Por un lado, la felicidad inmensa de haber disputado por primera vez un Grand Slam hace un par de semanas, en Roland Garros, donde se fue con tres victorias de la fase previa y una cuarta en el cuadro principal. Por otro lado, la amargura de haber caído en segunda ronda del BBVA Open Internacional de Valencia 2025, el torneo de casa, rodeada de su gente, derrotada este jueves ante la alemana Mona Barthel (6-3, 3-6, 6-4).

Punto de Break se sienta con la mejor valenciana del ranking (#133) para repasar cómo han sido estas últimas experiencias. Acompañada como siempre por José Luis Aparisi y unos cuantos miembros de la Academia DECTRA, la sexta mejor española del mundo hace un balance inmediato para recordar que todo es un proceso, quedándose con lo positivo y pasando página al instante. Se muestra tan natural como en entrevistas anteriores. Siempre con esa mirada sincera, un discurso coherente y ese trato afectuoso ante el que viene siguiendo sus pasos desde que empezó a hacer ruido en el circuito ITF.

¿A qué sabe tu primer Grand Slam?

La experiencia de estar en el cuadro final de un Grand Slam es diferente a cualquier otro torneo que puedas jugar. Incluso de la fase previa al cuadro principal, el ambiente es diferente. De repente te cambian de vestuario, las caras que te cruzas son top10, te llegas a preguntar… ¿qué hago aquí? Pero bueno, eso también te ayuda a sentirte parte de ese circuito, por la tele muchas veces parece que sea un circuito aparte. El simple hecho de estar ahí te hace sentir que eres mejor jugadora, aunque seas una más.

¿Algo que te impresionara?

Me llamó la atención ver que cada jugadora va a su bola, con su equipo. En mi caso, soy una persona bastante abierta, en los torneos siempre tengo gente cerca, intento sentarme a comer con otras españolas, como hice también en este Roland Garros. Sin embargo, allí lo normal es que cada una esté en su burbuja, en el gimnasio se cruzan y casi ni se saludan, van a cuchillo.

Pues qué pena.

A mí no me gusta […] Por ejemplo, Carlos (Alcaraz) no es para nada así, aunque sea el Nº2 del mundo. Él sigue teniendo el mismo trato con las personas, pero es verdad que como él no hay muchos, la gente cambia cuando llega arriba, no quieren relacionarse mucho.

Leyre Romero en Roland Garros.

 

Si te dicen que ibas a pasar la Qualy sin perder un solo set, ¿qué?

No me lo hubiese creído […] Además venía de una racha muy mala. La semana previa al Grand Slam estuve en París, en un WTA 125K, donde perdí en primera ronda con bola de partido. Había perdido sensaciones y confianza, pero esa última derrota me tocó mucho, no era lo mejor para llegar a Roland Garros. Llegué sin ritmo de partidos y sin confianza, pero desde el principio me centré únicamente en estar sólida y pelear, ir punto a punto. A raíz de ahí empezaron a llegar las victorias.

Una vez te metiste en el cuadro, ¿miraste el sorteo?

No miré nada, lo vi después. Cualquier cosa que me hubiera tocado habría sido positiva, hasta hubiera firmado enfrentarme a una top10 en una pista principal, aunque eso significara una derrota, pero la experiencia es lo que cuenta.

El azar te puso en el camino de Tiantsoa Rakotomanga.

La conocía, había estado entrenado en DECTRA unos años atrás, así que habíamos entrenado juntas unas cuantas veces. Desde hace dos años no había coincidido con ella, pero ha mejorado un montón, ahora está #200 del mundo. Tenemos una buena relación, así que fue un partido difícil.

¿Cómo te enteraste?

Pues mira, me enteré porque mi primo lo mandó por el chat familiar de WhatsApp. Yo estaba por Roland Garros con unos amigos, hasta que miré el móvil y vi su mensaje (risas).

¿Cuál fue tu reacción?

La sensación es buena, dentro de lo que había era un buen sorteo. Ella es una gran jugadora, pero no deja de ser otra chica joven que todavía no había debutado en un Grand Slam. Era como medirme a una jugadora en las mismas condiciones que yo, los nervios eran los mismos para las dos.

Leyre Romero en el WTA de Valencia.

 

Lo ganaste 7-6 y 6-2, ¿qué nota te pones?

De juego me pondría un 7… y mentalmente me pondría un 9. Tuve que remontar en el primer set, los nervios no me dejaron empezar bien, pero supe manejarlo para darle la vuelta al primero y luego subir el nivel para acabar ganando el partido.

Y luego Samsonova, de una top200 a una top20. ¿Notaste el salto de nivel?

Lo noté, desde luego, fue un partido de mucho nivel. Estuvo más igualado de lo que dice el marcador (6-3, 6-3), tuve varios juegos con ventaja que se me escaparon por detalles. Ella venía de hacer final en un WTA 500 y estaba con mucha confianza, se le notaba en cada golpe. Jugó a una velocidad muy alta, con poco error, para mí fue una experiencia brutal, un aprendizaje mayúsculo.

¿Habías jugado con alguien que le pegara tan duro?

Que le pegase tan duro sí, pero con ese control no. Lo normal es que le pegue así de duro pero que luego fallen el doble. Lo difícil es jugar a esa velocidad sin perder ese nivel de acierto. Eso fue lo que más me sorprendió.

¿Te viste muy lejos?

Por un lado me vi cerca, le competí de tú a tú, incluso hubo momentos donde podría haberme puesto por delante. No fue un partido fácil para ella, esa es mi sensación, aunque por otro lado pensé… si ese es el nivel que muestran las de arriba cada semana, ¡guau! Yo sé que un día puedo estar muy bien, cerca de ese nivel, lo complicado es mantenerlo durante todo el año. Ahí es donde me veo más lejos.

Si miras arriba del ranking, está claro cuál es el ritmo de bola.

Todas le pegan muy fuerte, algunas van más a saco que otras, pero en general la velocidad de bola es muy alta. Si quieres jugar a ese nivel, tienes que subir la velocidad, si no te pasan por encima. Luego, cuando te juegan a esa velocidad, una se adapta, aunque no es lo mismo que te pongan esa velocidad a tener que ponerla tú. En ese partido, por ejemplo, creo que jugué a una velocidad superior de lo normal, pero también porque el partido lo exigía. Ahora lo que me falta es la experiencia de jugar más veces a esa velocidad. Si encadenas 3-4 partidos a ese ritmo, al final te adaptas, yo estoy acostumbrada porque aquí en Valencia suelo entrenar con chicos y juegan más rápido todavía.

Leyre Romero celebra una victoria en Roland Garros.

 

Como dice tu entrenador, eres una jugadora especial.

Ahora casi todas las chicas se apoyan en la fuerza y la potencia, pero a mí me gustan otras cosas. También me gusta mandar y pegarle fuerte, soy una jugadora que le gusta dominar más que defender, pero no domino solo rompiendo la pelota, eso es lo que me hace diferente. Puedo llevar la iniciativa del punto con una bola alta, luego te aprieto, después te abro pista y termino con una dejada. Eso me hace un poco diferente a las demás, la mayoría van directamente a pegar palos.

¿De dónde te viene ese patrón?

Si me ves con 12 años ya jugaba igual, soy así. Desde que cogí la raqueta por primera vez me gustaba hacer dejadas, es algo que me viene natural, aunque el físico afecta mucho a la hora de jugar. Si eres alguien con dificultad para moverte, tendrás que pegarle más fuerte, arriesgar más e intentar que corra la otra. En mi caso, por suerte me muevo bastante bien, ataco y defiendo bien, tengo muchas posibilidades y variedad dentro de la pista.

¿Eres más de trabajar las debilidades o potenciar las fortalezas?

Nosotros trabajamos más las debilidades, lo que me falta. Si quieres llegar a un  nivel alto tienes que hacer todo más o menos bien, así que hacemos más hincapié en las cosas que tengo que mejorar. Igualmente, las cosas que hago bien y que me salen de manera natural también las sigo trabajando, aunque igual no tantas horas. No te puedes olvidar de ciertas cosas, hace falta trabajarlo todo.

¿Crees que es más difícil tu camino que el de otros perfiles?

Si tienes mejores golpes, es más fácil llegar rápido, vale con tener cuatro partidos buenos al año, hacerlo bien en dos torneos grandes. Con eso ya te metes. Yo necesito más cantidad de trabajo y de constancia, hacerlo bien muchas semanas al año, sé que no va a llegar el día en que pase por encima a una rival en una hora, no es mi estilo. Mi destino es trabajar muy duro por cada partido.

Y claro, eso es imposible de cambiar.

Una de mis grandes fortalezas es que soy más regular en ese aspecto. Si yo jugara a pegar piñas y pierdo confianza, en una mala racha no tendría a lo que agarrarme para competir. Si estás sin confianza y tienes que ganar tirando, sin parar de fallar, entonces perderás muchísimos partidos. En cambio, por mi forma de jugar, en los momentos malos siempre podré correr, defender, pelear, tirar dos bolas altas o pegar una dejada. Creo que soy buena buscando soluciones cuando estoy sin confianza. A la larga, cuando llegas arriba, eso te da cierta tranquilidad para mantenerte.

Leyre Romero entrenando con José Luis Aparisi.

¿Qué nota le pones a tu Roland Garros?

Le pongo un 10, la mayor experiencia de mi vida, es el torneo más especial que he jugado. Todo lo que viví allí no se me va a olvidar, si al final de mi carrera juego diez Roland Garros más, te aseguro que el primero siempre va a ser especial.

Ahora estás en Valencia, en plena gira de hierba.

Mucha gente me pregunta por qué no juego un torneo en hierba antes de Wimbledon, pero es que estando Valencia… no podía renunciar a este torneo. Jugar aquí es especial, me merece la pena ir directamente a Wimbledon aunque solo pueda entrenar en hierba cinco días. Para mí es muy especial jugar delante de toda mi familia y mi equipo.

Y siempre esa dedicatoria para tu abuelo después de cada victoria.

Ha sido una de las personas más importantes de mi vida. Si a día de hoy juego al tenis es gracias a él, fue quien trajo a la familia su amor por el tenis. Hasta sus últimos días siguió cada semana yendo al club a jugar con sus amigos, era lo que más le gustaba. Fue quien apuntó a clases de tenis a mi padre y, a raíz de eso, mi padre fue tenista y fue quien me apuntó a mí a dar clases. Todo empezó por mi abuelo.

Esta vez no ha podido ser pero, ¿te imaginas ganando este título algún día?

Me lo imagino, sí […] Lo he imaginado muchas veces, para mí sería mucho más especial ganar aquí que en cualquier otro lado.

¿Qué persigues en este 2025?

Todo el mundo tiene el objetivo de meterse top100, de jugar los cuadros finales de los Grand Slams, ahí es donde te cambia la vida. Es un objetivo que todos tenemos, pero no me meto presión, yo sé que voy bien, pero todavía me queda camino por recorrer. Hay que seguir trabajando para que esto suceda algún día.

Leyre Romero disputando el WTA de Valencia 2025.

 

Pero estás más cerca que nunca.

Sí, eso seguro. Ya estuve #150 hace dos años y no me veía ni la mitad de cerca que ahora. En aquel momento me puse con ese ranking haciendo un gran año a nivel ITF, gané cuatro títulos y eso me permitió subir mucho, pero todavía no había competido a esto niveles. De hecho, no había jugado ni un torneo WTA, solamente el de Valencia. Tenía el ranking pero me faltaba la experiencia. Cuando empecé a jugar por arriba me superó un poco el nivel, entonces me agobié. Ahora ya tengo esa experiencia, he jugado más en estos niveles, incluso he jugado Grand Slams o WTA 1000. Hoy me veo más preparada para ser una más de este circuito.

Completa la frase: Si acabo el año top100…

… te invito a una paella en Valencia (risas).

¡Escrito queda!