Toda una vida soñando contigo. Eso es lo que pueden cantar Marcel Granollers y Horacio Zeballos después de haberse proclamado campeones en Roland Garros 2025. Dos de los mejores doblistas de los últimos tiempos no habían podido ganar un Grand Slam, algo que brilla ya a partir de hoy en su palmarés tras un triunfo épico contra Joe Salisbury y Neal Skupski por 6-0 6-7 (5) 7-5.
Premio más que merecido al esfuerzo, al sacrificio, al trabajo duro. Marcel Granollers y Horacio Zeballos se han llevado varios disgustos en partidos importantes durante su prolífico idilio profesional y ambos eran conscientes de que no tendrían muchas más oportunidades. Roland Garros 2025 era el escenario perfecto para romper esa aparente maldición y alzarse campeones de un Grand Slam. Fiel reflejo de su estatus como tenistas, en una batalla apasionante.
Fue un partido extraño, tenso, emocionante, como corresponde a una final de tanta importancia para sendas parejas. Empezaron arrasando Granollers y Zeballos, mandando con su servicio, dominando la pista y aprovechando las dudas de los británicos. Pero ese guion no podía seguir durante mucho tiempo. La tendencia cambió en un segundo parcial en el que Marcel y Horacio tuvieron oportunidades de rotura, pero el no aprovecharlas terminó siendo su condena. Fueron mejores Salisbury y Skupski en el tiebreak, sumando a los hispanohablantes en una profunda desazón.
- Zeballos salvó una bola de break en el tercer set con uno de los puntos más espectaculares del año
Las alarmas terminaron de saltar completamente cuando los británicos lograron un break de salida en el tercer set, pero fue un espejismo. Destaparon el tarro de las esencias argentino y español, con una tremenda capacidad para restar con inteligencia y superar un escollo tremendo como fue un 15-40 mediado el set, salvado de forma milagrosa por Zeballos en uno de los puntos del torneo, y con Granollers sacando bien. Fue ese el inicio del fin para Joe Salisbury y Neal Skupski, que terminaron claudicando ante el ímpetu de Marcel Granollers y Horacio Zeballos, con un break en el duodécimo juego. Merecidos campeones de Roland Garros 2025 y cierre de un círculo que merecía un título como este.

