Casi dos meses después de anunciar su acuerdo para ejercer como nueva capitana de la Billie Jean King Cup, por fin contamos las horas para que Carla Suárez traslade la teoría a la práctica. Su debut será este fin de semana, del 10 al 12 de abril, en una fase de grupos donde España necesitará atar todos los cabos para que esta historia termine con final feliz. República Checa y Brasil serán nuestras compañeras de grupo, donde solamente un país agarrará ese billete a la Fase Final de noviembre. Después de aterrizar en el torneo y entrenar este lunes, la RFET nos han hecho llegar las primeras impresiones sobre el lugar donde nos jugamos el todo por el todo.
“Al ser el primer día estamos un poquito pendientes de cómo son las bolas, de cómo está la pista, si bota mucho o no, si resbala más de lo normal, etc. Visto lo visto, creo que las chicas se han adaptado bien, les ha visto cómodas. Eso es positivo para los días que vienen en la semana”, afirmó la nueva capitana, acompañada esta pasada jornada por Jessica Bouzas, Yvonne Cavallé y Guiomar Maristany, esta última en sustitución de última hora tras la baja de Nuria Párrizas.
Tampoco estará Paula Badosa, aunque esto ya lo sabíamos desde un principio. Con todo, Carla Suárez puede estar contenta de haber reunido el mejor equipo disponible, aunque ahora el primer desafío en adaptarse a las condiciones. “La pista en la República Checa suele ser bastante rápida, pero no es el caso”, asume la canaria. “Nos hemos encontrado una pista bastante jugable, la bola reacciona bien al bote cuando se le da efecto. Creo que, en ese sentido, no tendremos excesivos problemas, porque cuando te ponen una pista rápida te complica un poco las cosas. Creo que con los días que quedan nos iremos adaptando mejor”.
ESPERANDO A LA PAREJA CAMPEONA
El equipo lo completarán a partir de este martes la pareja de moda: Sara Sorribes y Cristina Bucsa. Hablamos de la tercera y cuarta mejor raqueta española del ranking individual, aunque la magia de verdad se produce cuando unen sus fuerzas. Después de conquistar el Mutua Madrid Open y colgarse el bronce olímpico en París 2024, su último éxito llegó hace unos días en Bogotá, donde salieron campeonas en el cuadro de dobles. Una química difícil de explicar que deberá jugar un papel fundamental en las aspiraciones del conjunto español.
“El objetivo de estos días previos es intentar que las chicas cojan sensaciones de todo, de la bola, de la pista, de las luces, de los carteles, porque a veces en una pista indoor influyen. Sobre todo busco que hagan un trabajo intenso y que cojan esas sensaciones de cara a la competición, para que luego estén lo más cómodas y lo más seguras posible”, añadió una Carla Suárez con esos nervios previos al debut. “Son sensaciones diferentes porque, obviamente, es un rol totalmente diferente. Antes, como jugadora, quizás tenía que pensar solo en mí y ahora tengo a cinco jugadoras y todo un staff a mi cargo, pero las cosas están siendo fáciles”, concluyó la ex Nº6 del mundo.

