Todos los sueños están colmados y, por primera vez en la historia, parece que la ambición de Novak Djokovic ha menguado de forma considerable. Así lo atestigua el hecho de que haya dejado entrever que su último torneo en 2024 será el Masters 1000 de Shanghái, anteponiendo pasar tiempo con la familia y asumiendo que llegará al Open de Australia 2025 en una posición retrasada en el ranking ATP.
Cuando se ha ganado absolutamente todo, resulta lógico que haya una sensación de plenitud y se produzca un vacío importante mirando al futuro. Novak Djokovic tiene 37 años, es el mejor jugador de la historia por cifras, de forma indiscutible, tiene en su palmarés ya todos los trofeos que se puedan imaginar y el esfuerzo físico y mental que se requiere para seguir en la élite son demasiado elevados para los objetivos que se le presentan a corto plazo. Su decisión, casi asegurada, de que el ATP Masters 1000 Shanghái 2024 sea su último torneo oficial este año, es interpretada por muchos como la rampa de salida hacia su retirada.
- Djokovic saldrá del top-10 si tan solo juega en Shanghái en lo que resta de temporada
Resulta lógico que disputar las ATP Finals 2024 no motive especialmente a un hombre que ya es el máximo ganador histórico de este evento y al que da pereza afrontar una gira indoor en la que alejarse de casa para competir en París y luego en Turín. Parece claro que lo único que puede devolvernos la versión más voraz a nivel competitivo del serbio son los Grand Slam, pero esta decisión lógica de descansar, tiene como contrapartida un hecho irrefutable: su caída en el ranking ATP y la llegada al Open de Australia 2025 en una posición poco habitual para él.
Ubicado actualmente en el cuarto puesto de la clasificación oficial, el serbio puede perder 2.300 puntos de aquí a final de año, teniendo el torneo de Shanghái como único argumento para amortiguar la caída que ocasionaría esa merma en su casillero. Una gran actuación en el evento chino podría hacer que Novak se mantuviera en el top-10, aunque incluso en ese escenario, parece complicado.
- Llegaría al Open de Australia 2025 en una posición que le abocaría a enfrentarse a uno de los mejores en octavos o cuartos
Llegar a Melbourne entre los 12 primeros sería prioritario, con el fin de evitar a los cuatro mejores clasificados hasta unos hipotéticos cuartos de final. Sin embargo, si se ubica entre las posiciones 13 y 16, se vería abocado a enfrentarse a Sinner, Alcaraz, Zverev o, posiblemente, Medvedev, en octavos de final. Es cierto que quizá el serbio disputara algún evento previo al primer Grand Slam del año, como la United Cup 2025, donde representar a Serbia podría otorgarle la motivación necesaria para buscar el ritmo competitivo y la confianza necesarias para llegar con garantías al Open de Australia 2025, así como una bolsa de puntos que le permita ganar posiciones.
El rendimiento que pueda ofrecer Novak Djokovic en los primeros compases del próximo año se antojan determinantes para que tome decisiones de retirada a corto o a medio plazo. Incluso para una leyenda del deporte para él, se hará complicado mantenerse con opciones de sumar títulos de Grand Slam compitiendo tan poco, tanto por los rivales que puede tener en el camino, como por lo difícil que es mantener la intensidad y la motivación para ganar eventos de ese calibre.

