Rafa Jódar: “Debo mantener la misma humildad, sin creerme alguien que no soy”
El flamante campeón del US Open Junior comparte vestuario estos días con el equipo español de Copa Davis. Entrevistamos al madrileño para conocerle un poco más.
De ganar el US Open Junior a entrar como sparring en el equipo español de Copa Davis, todo en menos de 48 horas. ¿Se imaginan una locura así? Es lo que le ha tocado vivir a Rafael Jódar (Leganés, 2006), la última perla de nuestra ‘Armada’. A sus casi 18 años, el madrileño está viviendo un sueño estos días en Valencia, compartiendo experiencia con Alcaraz, Bautista, Ferrer y compañía. Tras coronarse en Nueva York, donde superó en el cuadro a los mejores del circuito, una pregunta busca respuesta sobre la mesa: ¿dar el salto a profesional o irse a estudiar a Estados Unidos? Punto de Break acude a su cita con la actualidad para traer una entrevista que nos ayude a conocer un poco más de historia.
¿Cuántas entrevistas llevas esta tarde?
Unas cuantas, esta creo que es la séptima (risas).
¿Y qué tal? ¿Cómo te ves?
No me importa, la verdad. Soy un chico sincero, no tengo ningún problema en decir lo que pienso, me gusta.
¿Cómo definirías todo lo vivido en los últimos días?
En una palabra no se puede resumir, pero en general han sido unos días increíbles, muy intensos, aunque no he podido dormir mucho. Muy contento de haber ganado este título y haber viajado desde Nueva York hasta Valencia para aportar mi granito de arena, además de adquirir el conocimiento de todos los jugadores y el capitán.
¿Cuál ha sido el momento más loco?
Cuando acabé el partido y el rival tiró ese revés fuera, en el match point. Desde el momento en que me tiré al suelo todo pasó muy rápido, casi ni me acuerdo, solo sé que me lancé al suelo y luego lo celebré con mi equipo, además de llamar por teléfono a mi familia. Eso es lo más loco, un recuerdo que se queda para toda la vida.
¿Eres consciente ya de lo que has hecho?
Bueno, mucho tiempo tampoco he tenido para asimilarlo, pero sí que es verdad que he hablado con mi familia, he tenido alguna que otra conversación y todo el mundo está muy orgulloso de lo que he conseguido. Yo también estoy muy feliz, ahora espero que se puedan seguir dando los resultados.
¿Cómo tienes el móvil?
La cantidad de mensajes que he recibido es una locura, imposible responder a todos (risas). He contestado a mis amigos que llevan apoyándome desde el primer día, sobre todo en los momentos menos buenos. La verdad es que me ha felicitado mucha gente, intentaré ir respondiendo muchos más mensajes durante estos días, me gusta ser simpático con la gente.
¿Alguna felicitación especial?
Si tengo que decir una persona, sería Álvaro Morata. Tenemos un contacto en común y a raíz de eso empezó a seguirme en Instagram, compartimos algunos mensajes y el día de antes me deseó mucha suerte para la final. Luego cuando acabó la final me dio la enhorabuena e incluso hicimos una videollamada.
¿Y qué te dijo?
Me dijo que las finales están para ganarlas, eso me motivó mucho, aunque ya me lo había dicho antes de la final. Que venga de alguien como él, que ha jugado tantas y ha ganado muchas, tiene mucho valor. Que subiera mi noticia a su Instagram me hizo sentir muy orgulloso, así que aprovecho para darle de nuevo las gracias por ser tan buena persona y humilde conmigo.
¿Compartís equipo de fútbol?
Él ahora mismo está en el Milan así que… ¡yo soy del Real Madrid!
En su día compartisteis equipo, entonces.
Exacto, además soy de los que va al Bernabéu siempre que puedo, siempre que estoy en Madrid. Desde pequeño soy muy madridista, así que en estos momentos no compartimos equipo (risas).
En redes sociales habrás subido como la espuma…
Ha crecido mucho el número de seguidores, han empezado a seguirme personas importantes como Morata, pero sé que tengo que mantener los pies en el suelo. Esta es una victoria importante que me va a dar mucha motivación para seguir adelante, pero hay cosas que deben seguir igual. Debo mantener la misma humildad y sin creerme alguien que no soy, ese es mi objetivo ahora mismo.
Te veo muy sereno, lo tienes todo más que asimilado.
Soy así desde pequeño, es mi comportamiento natural desde siempre y no lo voy a cambiar tras ganar este título. Ese carácter me ayuda mucho dentro de la pista para nunca rendirme, es el lema que tenemos también los madridistas: ‘Hasta el final’. Aquí los batallas duran hasta el último minuto, hasta que no le das la mano al rival no se acaba el partido. Esa es mi mentalidad, mi gen ganador.
¿Puede ser la mentalidad uno de tus puntos fuertes?
Diría que sí, para mí la cabeza es uno de los factores más importantes dentro del mundo del tenis. Las otras cosas también son importantes: la derecha y el revés, el saque, el físico… pero la cabeza está por encima de todas estas cosas. Creo que tengo muy buena mentalidad, tanto dentro como fuera de la pista. Ahora he ganado un título muy importante, lo sé, pero solo es un torneo junior, así que tampoco se debe alabar demasiado. Lo estoy disfrutando estos días, pero rápidamente tienes que ponerte las pilas para seguir trabajando.
Por cierto, ¿cuánto mides?
Ahora mismo 1’90, pero después de responder tanto a esta pregunta empiezo a tener dudas (risas).
Se confirma con la ruptura del prototipo clásico español de jugador rocoso en tierra batida.
El tenista español está evolucionando mucho, ahora salen todo tipo de jugadores, algo muy bueno para que el resto de países no tengan siempre esa mentalidad cuando se enfrenten a nosotros. Ya no abunda tanto el prototipo de jugador de los años 90, ha cambiado totalmente el estilo, ahora existe más variedad.
¿Y qué tal llevas las comparaciones? Seguro que estos días ya tuviste que verte en algún titular con Nadal o Alcaraz.
A mí me da igual, yo sé que es muy difícil llegar hasta donde ha llegado Nadal o todo lo que está haciendo Alcaraz. Es un proceso, un camino muy largo, este solo es primer paso. Todavía queda mucho recorrido por delante, mucho trabajo por hacer, además de mucho margen de mejora, lo cual es muy positivo. Todo llegará a su debido momento, voy a poner todo lo que esté en mi mano para hacerlo bien.
Con Nadal compartes nombre e incluso mentor. ¿Qué tal la experiencia de trabajar con Francis Roig?
Con Francis estuve solo una semana, antes de Roland Garros. Donde llevo formándome toda la vida es en Madrid, en el Club de Tenis Chamartín. Eso es lo que me ha funcionado hasta ahora, así que no voy a cambiar nada en cuanto a la manera de entrenar y el lugar donde entrenar. Voy a mantenerme en Madrid, lo tengo bastante claro. Las cosas que funcionan no tiene sentido tocarlas.
Bueno Rafa, te veo ya preparado para la ronda rápida, ¿listo?
¡Vamos!
Un golpe.
La derecha.
Un torneo.
Roland Garros.
Un recuerdo dentro de la pista.
Cuando gané el punto de partido el otro día, en la final del US Open Junior.
Un deporte que no sea el tenis.
Fútbol, me gusta mucho ver todo tipo de partidos.
Un apodo.
No tengo ningún apodo, todo el mundo me suele llamar Rafa.
¿Qué haces en tu tiempo de ocio?
En general, ver la televisión, sobre todo deportes. Si tengo la oportunidad de ir a algún partido de fútbol o baloncesto, eso me gusta bastante.
¿Qué es lo más caro que te compraste en Nueva York?
Una gorra. Fui el último día de compras y cayó ese regalo.
¿Ganar un Grand Slam o ser Nº1 del mundo?
Número 1 del mundo.
¿Número 1 del mundo o ganar una medalla olímpica?
Medalla olímpica, sería mi sueño representar a España, creo que cualquier jugador sueña con jugar por su país.
Entonces si te digo Grand Slam o Copa Davis…
Sí, Copa Davis.
¿Federer, Nadal o Djokovic?
Nadal […] Bueno, es difícil, depende de para qué. En general, me quedo con Rafa Nadal.
¿Alcaraz o Sinner?
Alcaraz.
Aunque tengo entendido que te fijas más en Sinner.
Pero es más por su estilo, por su condición física y su altura, quizá pueda tener alguna semejanza con él a la hora de jugar. Pero fuera de estos aspectos, me quedo con Alcaraz.
Tu rival más duro.
El chico noruego al que me enfrenté en la final del US Open, es uno de los mejores rivales que me he encontrado en el circuito junior.
Dime algo bueno y algo malo de ser tan alto.
Lo bueno lo tengo claro: el saque. Esto te beneficia mucho. Y algo malo… pues quizá la movilidad, a veces me cuesta un poco más que a los demás, pero es algo que estoy trabajando duro con mi equipo, así que tampoco será un problema.
Voy con una complicada: ¿college universitario o hacerte profesional?
Es una decisión difícil (risas). Ahora mismo no te voy a decir ni la una ni la otra, pero cuando llegue el momento tendré que decidir. De momento la opción está ahí, pero hasta enero no puedo decir nada. Espero que los próximos torneos vayan bien.
Ganar un Grand Slam Junior suele ser un punto de inflexión.
Este torneo ha provocado que mucha gente lo interprete como el último paso para convertirme en profesional, pero yo no comparto esa idea. Se trata de un torneo junior, claro que supone una alegría, pero no deja de ser un torneo junior. Luego en los torneos profesionales, si me enfrento a otro tipo de chicos, es un mundo totalmente diferente. La opción está ahí, de momento quiero seguir trabajando y compitiendo.
Se acerca tu 18 cumpleaños, ¿tienes claro el deseo o ya se ha cumplido?
Jugar un Grand Slam Junior siempre fue uno de mis sueños desde niño, ¡imagínate ganarlo! La semana que viene cumplo 18 años, así que espero que me vengan cosas todavía mejores.
¿Cuál es tu sueño?
Ganar un Grand Slam… y una medalla olímpica también. En general, lo que quiero es disfrutar jugando al tenis, eso es lo más importante, los resultados ya llegarán.
Y la última, pero no menos importante: ¿es Jódar o Jodar?
Es Jódar, con tilde en la ‘o’. Aprovecho para que todo el mundo lo sepa y no me lo pregunten más (risas).