El equipo de Novak Djokovic sufrió algunas bajas importantes esta pasada primavera. Marco Panichi, el preparador físico que venía ayudándole desde 2017, se quedaba fuera del tablero de manera inesperada. El italiano, que actualmente se encuentra trabajando con Jerry Shang, ofreció una entrevista para Tennis Majors donde relata cómo fue su experiencia con el serbio a lo largo de seis temporadas en las que lograron romper su techo y convertirle en el mejor tenista de todos los tiempos. Una labor sobresaliente que le marcará de por vida y que le dejó un poso cargado de buenos recuerdos.
“Fue una experiencia increíble, un viaje increíble”, titula Panichi, de 59 años. “Aprendí mucho durante esos días, cómo ser más profesionales y centrarnos en lo que teníamos que hacer. Aprendí a estar listo para organizar los planes A, B y C si es necesario, con los grandes atletas siempre hay muchas cosas sucediendo, ocurren muchas cosas detrás de cada escena, por lo que siempre tienes que estar listo para cambiar los planes en el último minuto. Eso sí, lo mejor que me llevo es la relación que me llevo con una gran persona”, reconoce el preparador.
¿Qué peculiaridades puede destacar acerca del gran campeón de Belgrado? ¿Qué le hace distinto al resto de atletas? ¿O qué ha trabajado mejor que el resto para llegar donde nadie más había llegado? “Cada jugador es diferente, cada atleta tiene sus necesidades y diferentes estilos de juego, lo bueno de este caso es que siempre pude implementar la disciplina y el enfoque que Novak necesitaba en cada momento. Les contaré a los futuros jugadores sobre cómo Novak hace las cosas, estoy seguro de que esto les será de gran ayuda, sobre todo a los jugadores jóvenes”, afirma el especialista.
“Con un jugador de su estatura siempre hay mucho estrés, tienes que lidiar no solamente con el jugador, sino con toda la organización. Un jugador como Novak es como una industria, es la mayor fuente de estrés. Además, un jugador de élite como él siempre te empuja a hacer más, más y más, pero forma parte del juego. Siempre intenté crear un vínculo con el jugador, entendiendo los canales de comunicación que necesita esa persona respecto a otras. Nuestro trabajo no es solo correr, saltar y todo eso, también te tienes que ganar su confianza, algo esencial para la relación”, explica con detalle.
LA EXPERIENCIA DE SU VIDA
Aunque en estos momentos Panichi se encuentra trabajando con otro tenista de élite como es Jerry Shang, el chino de 19 años llamado a ser el mejor jugador de la historia de su país, lo cierto es que tanto él como nosotros sabemos que ninguna experiencia dentro del tour se podrá comparar a la de acompañar durante seis temporadas al mayor campeón de todos los tiempos, un hombre que se convertía en el mejor, también hacía mejores a los demás. Aunque también sufría cortocircuitos en pista, como cualquier otro.
“Siempre supimos que no era nada personal, sabíamos que a veces necesita de esos momentos para rendir al máximo”, resuelve Panichi cuando le preguntan sobre los momentos calientes de los partidos en los que Novak tiene a dirigirse a su propio palco con cierta actitud beligerante. “Sabíamos cómo funciona su mente, sabíamos cuándo decirle algo o cuándo no decirle nada. Novak es ese tipo de jugador que a veces necesita sacar eso de su sistema”, contrasta el italiano con la voz de la experiencia.
En definitiva, Panichi extrae de todo este viaje una conclusión más que positiva, con los momentos buenos y los no tan buenos, celebrando que el destino le haya permitido juntar su camino con el del serbio durante tanto tiempo. “Me quedo con los bloques de entrenamiento, esas semanas de entrenamiento fueron hermosas, compartimos muchas cosas en la cancha, pero también fuera de ella. Tuvimos muchos momentos memorables, aunque también hubo otros donde la presión sube y Novak se convierte en una olla a presión, donde el agua empieza a salir y es necesario levantar la tapa. No todo fueron corazones y flores, por supuesto, pero fue un privilegio trabajar con él”, señala.

