Qué difícil es llegar a unos Juegos Olímpicos y qué mala suerte es hacerlo sin estar en tus mejores condiciones. Le ha pasado a Nico Jarry en París 2024, un hombre que viene sufriendo de un problema serio en el oído desde hace varios meses. Ayer el chileno caía en primera ronda a manos de Alexei Popyrin y se despedía del sueño olímpico con la pena de estar todavía en pleno proceso de recuperación física.
“Es una tremenda experiencia estar aquí en unos Juegos Olímpicos, pero el oído está a un 55% de sus funciones. El cerebro está haciendo su trabajo al compensar y creando estímulos para adaptarse, ahí estoy en un 80%. Queda un poco para recuperar, me estoy acercando poco a poco a mi 100%”, valoró el chileno, que espera completar ese proceso más pronto que tarde para competir de nuevo en plenitud de condiciones.

