Hace unos días, Nicolás Jarry volvía a ganar un partido individual tras ocho meses, en el Challenger de Madrid 2026. Sin embargo, desde hace cuatro días el tenista chileno no es noticia por eso, sino por una confesión de su esposa María Laura Urruticoechea sobre unos episodios de amenazas que sufrieron durante el Masters 1000 de Roma 2024, tras la victoria de Jarry ante Matteo Arnaldi. "Nos llegaron amenazas que es usual que uno las reciba, las reciben todos (generalmente por las apuestas). Te estudian y te da un poco más de miedo. Estábamos en Roma y nos llegaron mensajes de 'voy a llevar a tus hijos en un cajón'".
"Llegamos a la habitación del hotel con los niños antes que Nico, y alguien se había metido en la habitación de los niños, se había fumado un cigarro y lo había dejado puesto en la cama. Fuimos a hablar con el hotel y nos dijeron que tendríamos que haber sido nosotros. Hablar con la policía es aún más difícil, tiene que ir un hombre y hablar en italiano. Al volver al hotel habían ordenado todo, sacaron rastro de todo. Cuando conseguimos hablar con la policía y volver al hotel, la misma persona que había entrado antes había hecho lo mismo. Nunca se siguió el tema, nunca pasó nada y los del hotel casualmente esos días no les iban las cámaras. Después de Roma le vino el vértigo a Nico, que está haciendo todo lo posible para crecer y ser resiliente en medio de un momento difícil".
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