El torneo de Roma 2024 ya forma parte del pasado, aunque todavía tenemos en mente las imágenes de Iga Swiatek o Alexander Zverev levantando al cielo sus trofeos de campeones. Una edición donde hubo muchos focos de atención repartidos en sus diferentes cuadros, dando como resultado un ejercicio cargado de éxito donde el público se volcó con el evento desde el primer día. Detrás de todos números y partidos, una persona sonríe con la satisfacción del trabajo bien hecho.
Se trata de Paolo Lorenzi, director del torneo desde hace un par de temporadas. El italiano, retirado desde la temporada 2021, no tardó en hacer la transición de la pista a los despachos, colocándose al frente del evento más importante de su país dentro del calendario. En una entrevista reciente con SuperTennis, el ex Nº33 del mundo hace balance de todo lo ocurrido en el Foro Itálico, además de dejar algunas reflexiones interesantes sobre cómo interpreta que evolucionará el circuito masculino en los próximos años. Destacamos abajo lo más valioso.
Otra temporada a los mandos de Roma
“Me gusta este papel porque se trata de poner a los jugadores en las mejores condiciones posibles para que luego ellos puedan expresarse de la mejor manera posible. Intentamos mejorar cada año, tratando de ser el mejor Masters 1000 del mundo, superando a Indian Wells”.
Valoración del cuadro femenino
“Tal vez en el cuadro individual podíamos esperar algo más de las tenistas italianas, sobre todo con Jasmine Paolini, pero tanto Iga Swiatek como Aryna Sabalenka llegando a la final fue lo mejor que se puede esperar a día de hoy en el circuito femenino. También en el doble con Sara Errani y Jasmine Paolini conseguimos mantener el foco de atención hasta el último día, vimos florecer una hermosa emoción, además de una esperanza importante de cara a la cita olímpica”.
Valoración del cuadro masculino
“Hay un cambio generacional en curso, lo vivimos hace 20 años y lo estamos viviendo ahora. En el último período, aparte de Sinner y Alcaraz, para el resto hay un gran equilibrio y poca constancia: cuando están bien son muy competitivos, pero luego pasan varias semanas sin obtener resultados. Tal vez salgan otros jóvenes, pero no tendrán la continuidad ni la experiencia a la que estábamos acostumbrados con Federer, Nadal y Djokovic, que casi siempre que jugaban, ganaban. Nos habíamos desacostumbrado a las sorpresas, lo cual es una pena. Ahora parece que si hay sorpresas, el torneo es menos fuerte de lo habitual, pero la realidad es que el futuro es muy incierto”.
Contentos con el resultado
“Ha sido una edición muy positiva, tenemos que seguir trabajando para asegurarnos que el mayor número de personas posible puedan venir a ver los partidos. Hoy todo el mundo quiere venir a ver tenis, así que los jugadores están muy contentos con el torneo y los espacios habilitados, aprecian el espacio de las piscinas y el puente Central. Seguro que en 2025 desarrollaremos nuevas ideas”.
Situación de Nadal y Djokovic
“Nunca dijo que sería su última presencia aquí en Roma, creo que por su cabeza hay un deseo de volver en 2025 a Montecarlo y también aquí, aunque dependerá de cómo vayan los próximos torneos. Estamos esperando ver a un Nadal mejor que el de Madrid, ya veremos lo que sucede en París. Con Djokovic la situación es diferente, las dudas nacieron desde su derrota en Wimbledon, ya que luego apareció Sinner con aquellas victorias en la Copa Davis. Tengo curiosidad por ver cómo evolucionan, ver si ambos todavía se guardan algún as en la manga”.
Ausencia de Sinner
“Es normal que despierte ese nivel de atención, pero la gente viene ver el torneo, viene a ver a todos. Tanto es así que en el Jarry-Paul hubo mucha gente que compró las entradas a última hora, dejando todo agotado. Significa que más allá de los grandes nombres existe una cultura deportiva básica que permite comprender el valor de los partidos, incluso más allá de los deportistas más conocidos”.

