Mirra Andreeva ya está donde muchos imaginaban que llegaría tarde o temprano. La rusa disputará este sábado la final de Roland Garros después de pasar por encima de Marta Kostyuk por 6-1 y 6-3 en apenas 1 hora y 20 minutos de juego sobre la Philippe Chatrier. Una actuación imponente de principio a fin que confirma definitivamente la madurez competitiva de una jugadora que, con tan solo 19 años, ya peleará por levantar uno de los trofeos más importantes del tenis mundial.
La semifinal llegaba rodeada de expectación. No solo por la rivalidad deportiva entre ambas jugadoras, sino también por el muy comentado conflicto bélico entre Ucrania y Rusia. Kostyuk aterrizaba en la semifinal inmersa en una espectacular racha de 16 victorias consecutivas. Sin embargo, la ucraniana nunca encontró la manera de entrar realmente en el encuentro. Andreeva impuso su ritmo desde el primer punto, manejó mucho mejor las condiciones de viento que se vivieron en la pista central y fue superior en prácticamente todos los apartados del juego. El resultado final reflejó perfectamente lo sucedido sobre la pista.

Así ganó Andreeva a Kostyuk en Roland Garros
La rusa salió a la pista con la idea clara de no dejar crecer el partido. Desde el primer juego mostró una agresividad constante al resto y consiguió romper el servicio de Kostyuk nada más comenzar el encuentro. A continuación llegó un momento muy importante en el set. Andreeva tuvo que afrontar tres bolas de break en un segundo juego tremendamente comprometido. La rusa salió airosa de la situación y aquel ejercicio de supervivencia terminó marcando el resto del partido. Lejos de relajarse, aprovechó el impulso emocional para conseguir un segundo break antes del primer descanso y escaparse rápidamente hasta el 4-0.
Las dificultades de Kostyuk eran evidentes. El viento castigaba especialmente a la ucraniana, que acumulaba errores no forzados mientras Andreeva jugaba con mucho más margen de seguridad. La rusa servía con autoridad, encontraba profundidad con facilidad y castigaba cualquier oportunidad al resto. Kostyuk logró estrenar su casillero para colocar el 4-1 en uno de los juegos más largos y disputados del parcial, salvando además cinco nuevas bolas de break. Durante unos instantes pareció abrirse una pequeña puerta para la remontada. Fue solo un espejismo. Andreeva mantuvo la intensidad, sostuvo cómodamente su siguiente turno de saque y volvió a romper el servicio de la ucraniana por tercera vez para cerrar el primer set por 6-1 tras apenas 34 minutos de juego.
Andreeva buscará su primer Grand Slam
La gran incógnita al inicio del segundo parcial era comprobar si Kostyuk sería capaz de engancharse al encuentro o si la rusa continuaría avanzando sin oposición hacia la final. La ucraniana tuvo una oportunidad inmejorable para cambiar la dinámica. Dispuso de una bola de break en el juego inaugural del set, pero Andreeva volvió a responder con enorme solidez para mantener el servicio.
La oportunidad perdida tuvo consecuencias inmediatas. En el siguiente juego, la rusa volvió a castigar al resto y consiguió una nueva rotura. Era la cuarta vez que quebraba el saque de Kostyuk en apenas cinco turnos de servicio de la ucraniana. Especialmente dañino resultó el resto de revés paralelo de Andreeva, una de las armas que más problemas generó durante toda la tarde. Cada vez que Kostyuk dejaba una mínima oportunidad, la rusa la aprovechaba para tomar la iniciativa.
Aun así, la ucraniana tuvo un último intento de rebelión. Tras salvar una nueva bola de break y colocarse 4-2 abajo, aprovechó una pequeña desconexión de Andreeva para recuperar una de las roturas. Dos errores no forzados y una doble falta de la rusa permitieron a Kostyuk colocarse a un solo juego de distancia. Lo que parecía un posible punto de inflexión acabó convirtiéndose en una anécdota. Andreeva reaccionó inmediatamente, recuperó el break en el siguiente juego y volvió a tomar el control absoluto del encuentro. Sin más sobresaltos, cerró el partido con autoridad para sellar una victoria incontestable.
París ya tiene a una de sus finalistas. Y todo apunta a que Mirra Andreeva ha llegado para quedarse entre las grandes protagonistas del tenis mundial durante muchos años. Con solo 19 años, la rusa está a un solo paso de conquistar su primer Grand Slam.

