Daniil Medvedev se enfrenta cada día al desafío de ser padre desde hace un año y medio aproximadamente, por eso, su mundo ya no gira solamente entorno al tenis. La paternidad ha inundado su vida de lleno en lo que está siendo una búsqueda constante para encontrar el equilibrio ideal. Así, antes de iniciar su camino en el Miami Open, el ruso confesó cómo eso ha influido en su día a día.
El circuito masculino del tenis también se ha llenado últimamente de padres como Rafa Nadal, Daniil Medvedev o Lorenzo Musetti más recientemente. No solo las mujeres se han convertido en mamás, sino que la ATP se ha llenado de ejemplos de tenistas que combinan su oficio con la de formar una familia. Ese es el caso del ruso, que viaja habitualmente con su mujer Daria y desde hace unos meses también los acompaña su hija Alisa, nacida en octubre de 2022. Así, Medvedev habló con los medios en el Miami Open sobre esta nueva etapa en su vida antes de intentar defender el título cosechado el pasado año.
Daniil trata de encontrar un equilibrio entre dedicarle tantas horas al tenis contando con la competición y los entrenamientos y atender sus responsabilidades como padre. Junto a Daria, Medvedev ha formado un gran equipo y cree que esta nueva responsabilidad tiene consecuencias más que positivas en su comportamiento en la pista y en su manera de ver la vida. "Como jugador, no creo que la paternidad me haya cambiado, pero espero que me ayude a madurar un poco. Muchas veces todavía soy inmaduro en la pista, pero siento que voy mejorando poco a poco cada año. Ese es mi objetivo. En la vida espero que también me haya hecho más maduro y más responsable. Sin duda, ser padre es una gran responsabilidad”, dijo a los medios en el Miami.
La suerte que tiene el ruso es que no está solo en esa experiencia de la paternidad, sino que su mujer le sigue alrededor del mundo, ocupándose de Alisa cuando Medvedev tiene que centrarse en su trabajo. Y es que el ruso reconoce los sacrificios de su mujer y de cómo asume las dificultades de su agitada vida: "No es fácil con el tenis porque si quieres ver mucho a tu hija, tu esposa tiene que sacrificar mucho. Ella tiene que viajar con el bebé, y muchas veces es ella la que coge el avión y no yo. Estar en un avión con un bebé no es fácil. Yo lo he hecho un par de veces, pero ella lo ha hecho diez veces más que yo”.
CAMBIOS
Ser padre ha supuesto un cambio en todos los aspectos, teniendo que pensar no solo en sí mismo y en el tenis, sino también en cómo encajar las piezas con su familia. Cosas como modificar sus rutinas de entrenamiento en los torneos es algo que el ruso está sintiéndose obligado a hacer, pero confiesa que está haciendo todo lo posible para encajar esas piezas y ser un buen padre: “Es un equilibrio. A veces mi esposa sacrifica parte de su tiempo y energía para asistir a los torneos con nuestra hija y otras soy yo quien tiene que entrenar menos en algún lugar, o tal vez durante el torneo simplemente tengo que encontrar tiempo. Antes estaría en pleno modo tenis, pero ahora tengo que encontrar el equilibrio para ver también a mi hija, de lo contrario no sería una buena vida. Lo estoy intentando y creo que lo estoy haciendo bien, pero siempre trato de encontrar este equilibrio”.

