Un personaje único y genuino. Daniil Medvedev es un hombre repleto de contradicciones que está haciendo un gran trabajo por entender su propia idiosincrasia, aceptarse tal y como es, y exprimir sus virtudes para agrandar su gloria deportiva. Está postulándose para hacerlo en este Open de Australia 2024 y sus reflexiones tras meterse en octavos merecen ser repasadas.
Sentir que se tiene mucho margen de mejora y que hay que modificar sustancialmente cosas importantes a nivel interno, es un paso ineludible para progresar en cualquier aspecto de la vida, pero son pocos los que se deciden a hacerlo de forma radical cuando ya han degustado las mieles del triunfo. Daniil Medvedev sabe lo que es ganar un Grand Slam y ser número 1 del mundo, pero es consciente de que puede evolucionar en algunos aspectos que le den un salto cualitativo como tenista profesional. De ello habló en una interesante sala de prensa tras vencer con comodidad a Auger-Aliassime para meterse en octavos de final del Open de Australia 2024.
Cómo se recuperó de su gran batalla ante Ruusuvuori
"Ha sido duro afrontar el partido de hoy porque me sentía algo fatigado, me pasaban las piernas al correr hacia delante. Creo que necesitaba más horas de sueño, pero es genial haberlo resuelto estando al 85% de mis posibilidades. Ahora entro con confianza a la segunda semana y tengo el tiempo necesario para recuperarme bien de cara al próximo encuentro", desveló el ruso, que buscará meterse en cuartos de final, algo para lo que tendrá que vencer a Nuno Borges. Cuestionado acerca de todo lo que hizo tras vencer al finlandés al borde de las 04:00 am, Daniil no escatimó en detalles.
"No renuncié a darme un baño en agua helada para bajar la inflamación muscular y después tuve que dedicar un buen rato a curar las ampollas que me salieron en los pies. Llegué al hotel a las 05:15h y no me pude ir a dormir antes de las 07:00h para hacer bien todos los tratamientos. Me desperté a las 12 y fui al club a entrenar. La gente que me veía alucinaba, no se podía creer que estuviera ahí. Toqué la pelota durante unos 45 minutos y las sensaciones no fueron malas. Estuve todo el día hidratándome bien y haciendo trabajo con el fisio. Fui a la cama a eso de las 23:00h y me desperté a las 09:00h, porque me sonó el despertador y costándome mucho. Luego tuve que echarme una siesta, y aún y así, he jugado falto de sueño", declaró el ruso.
Nueva etapa en su vida y ambición por conseguir grandes metas
"Siempre he sido un tipo alegre, pero siento que ahora soy más feliz que nunca. En el último mes y medio me he sentido en paz conmigo mismo, siento qué hacia dónde debe ir mi vida, conozco mis objetivos y cómo puedo alcanzarlos. Me quiero más a mí mismo y sé preocuparrme más de la gente que realmente me aprecia. Sé que puedo tener altibajos durante la temporada porque este deporte es complicado, pero considero que he empezado una nueva etapa de mi vida. Estoy muy feliz y espero con ilusión lo que me depare", comentó un Medvedev que puede haber encontrado inspiración en la paternidad.
Preguntado acerca de cuánto le marcó la final perdida ante Rafa hace dos años en este escenario, Daniil se sinceró. "Fue durísimo, pero lo he superado al 100% y creo que ese partido es una inspiración real y un acicate para volver a conquistar un Grand Slam. Quiero darme la oportunidad de volver a lo más alto, realmente es algo que deseo con todas mis fuerzas y para lo que trabajo cada día", afirmó emocionado y orgulloso un Daniil Medvedev que puede haber encontrado un punto de inflexión para recuperar su mejor tenis y optar al título en este Open de Australia 2024.

