Emma Raducanu regresó al Open de Australia con una bonita victoria, pues significa también volver a ganar en un Slam tras haberse ausentado tanto tiempo por sus lesiones en ambas muñecas. La británica pasó por rueda de prensa después de vencer a Shelby Rogers para hablar de la diferencia entre la Emma de 2023 y esta. Además, confesó sentirse realmente bien de esas lesiones que tanto dolor de cabeza le dieron la pasada temporada.
“Las primeras rondas siempre son difíciles, siempre estás un poco nerviosa porque, independientemente de si has jugado un torneo la semana anterior, las condiciones son ligeramente diferentes y la pista también. Es una primera ronda otra vez y esa parte no cambia. Creo que la diferencia entre perder potencialmente en primera ronda o hacerlo bien en un torneo es, sinceramente, muy pequeña. La cosa está en cómo me muevo, en la forma en que hago las cosas físicamente. Simplemente no soy tan drástica porque sé que no está tan lejos y que cuanto más practique consistentemente, surgirá”, confesaba Emma Raducanu en el Open de Australia.
- ¿Qué le diferencia de la Emma de hace un año?
“La Emma que caminó por esta pista hace 12 meses le extirparon un quiste enorme unos 10 días antes. Viajé hasta aquí en silla de ruedas y empecé a pelotear tres días antes del partido. Todo ese proceso fue de mucho estrés. No estábamos seguros de si iba a poder jugar, así que creo que en cierto modo también estaba agradecida de poder tener la oportunidad de jugar. No quería echarme atrás del Open de Australia, así que hice todo lo que pude. Este año. Creo que soy más sensata y que las cosas a mi alrededor se han calmado. Me siento mejor y hay menos altibajos”.
- Jugar sin dolor, por fin
“Es increíble no sentir dolor en las muñecas y, sinceramente, no sabía si algún día llegaría a esta etapa. Es simplemente increíble jugar sin dolor ya que tuve dolor durante mucho tiempo, mientras jugaba desde antes del swing de Estados Unidos en 2022 hasta la cirugía. Tener que salir a jugar y competir contra las mejores del mundo con una hora al día de entrenamiento y estar después dos semanas sin jugar intentando calmar el dolor es muy difícil. Intenté llegar hasta después de Wimbledon, pero no pude. Mentalmente quería estar en la mejor posición posible en cada partido, así que simplemente decidí hacerlo y parar. Creo que el tiempo que estuve fuera me llenó de hambre. Estoy feliz de estar sana otra vez y sin dolor”.
- Más motivada que nunca y sin miedo a las recaídas
“Mis muñecas han estado realmente bien y he hecho mi rehabilitación a rajatabla, así que no tengo ningún miedo ni restricciones sobre nada. Mi fuerza de agarre es mayor que nunca. Se trata simplemente de seguir haciendo la aburrida rehabilitación, por ejemplo. Espero estar en buena forma”.

