Malas noticias las que nos llegan en el día de hoy. Ha fallecido a los 95 años de edad un tipo polifacético como pocos, una leyenda del tenis danés que también fue escritor, músico y director de cine. Se trata de Torben Ulrich, que llegó a pisar la segunda semana de Roland Garros, Wimbledon y US Open en las décadas de los 50 y los 60 y dejó un legado en Dinamarca que va más allá de lo que hizo con la raqueta. Además, acabó siendo padre de Lars Ulrich, el batería y uno de los cofundadores de Metallica, una de las bandas más escuchadas de la historia de la música. Torben llegó a jugar más de 100 partidos de Copa Davis para su país, recibiendo el "Premio Copa Davis" en 2013, la máxima distinción que puede hacer la competición. Una especie de mito contracultural que nos deja justo antes de que termine el año. Descanse en paz.

