Holger Rune se encuentra en una encrucijada. Como amante y seguidor de este deporte, seguramente se encuentre en casa viendo las oportunidades que el circuito ATP te ofrece en la actualidad, con Carlos Alcaraz fuera de competición y Jannik Sinner sufriendo físicamente, pensando en que él podría estar aprovechando la impredicibilidad, convirtiéndose en aspirante a... todo. Y, mientras tanto, el talón de Aquiles continúa diciéndole que aún no es momento de volver, que no está preparado para aplicar volúmenes y cargas en superficies, además, posiblemente muy lesivas.
El danés pospuso su vuelta, inicialmente planeada para Hamburgo y Roland Garros, con el objetivo de no correr ningún riesgo. Ganó tres semanas más de margen para prepararse de cara a la gira de hierba, un escenario que, en realidad, nunca pareció factible. Su última actualización es que tampoco estará la semana que viene en el ATP Queen's 2026, dejando en el aire su presencia de cara a Wimbledon 2026. No parece especialmente recomendable regresar en un torneo a cinco mangas... y en una superficie, el césped, en el que los apoyos y la movilidad son más importantes que nunca, y donde más sufren ciertas partes del cuerpo (que se lo digan a Nadal).

¿Debería Holger Rune jugar Wimbledon?
En estos momentos, los objetivos que Holger se planteó meses atrás parecen más un sueño febril, una meta más movida por la ambición que por la sensatez. Fueron muchos los aficionados que, viendo los vídeos de preparación y entrenamientos que el danés ha ido subiendo a redes sociales en estas últimas semanas, le pedían a Rune un mayor margen de maniobra, casi clamando al cielo porque Holger demorase su regreso hasta poder verle al 100%, sin reservas ni preocupaciones físicas, sin importar la situación en el ranking en la que regrese.
Todo parece indicar que esa vuelta al tenis se dará más allá de Wimbledon: no tiene ni pies ni cabeza no jugar ningún evento de preparación después de estar más de seis meses en el dique seco. Los plazos para una lesión en el Aquiles habituales, además, nos llevan a pensar que la vuelta del danés debería demorarse mucho más: si ya parecía un imposible regresar en la gira de tierra, hacerlo en hierba, a cinco mangas y mucho antes de lo que suele ser habitual en estas roturas podría desencadenar en un auténtico error fatal.
Holger Rune withdraws from Queen’s and postpones his comeback. It was expected to mark his return but has been deemed too early in his recovery.@holgerrune2003 remains focused on a comeback at Wimbledon, with the option of playing exhibition matches to complete his preparation. pic.twitter.com/aXV2QgNEQ0
— holgerrune.elodie (@holgerrunelodie) June 8, 2026
Tendrá tiempo el danés de prepararse de cara al US Open; incluso tendrá la posibilidad, si así lo estima adecuado y si su recuperación ha resultado exitosa antes de lo previsto, de suavizar su vuelta en torneos de menor enjundia durante el verano europeo, ya sea en tierra batida (estoy seguro de que Bastad o Umag soñarían con darle una invitación) o adaptándose desde el principio al cemento (ídem con Los Cabos o Washington). Lo que no parece aconsejable es, una vez descartado Queen's, que la ambición se convierta en avaricia y rompa el saco, y que el danés desautorice a su cuerpo para regresar lo antes posible en pos de 'aprovechar las oportunidades' que el circuito le ofrece en la actualidad. Sea lo que sea, Holger, no te precipites... y vuelve cuando tengas plena confianza en la respuesta de tu cuerpo.

