Jannik Sinner tienen muchas virtudes y una de ellas es su ética de trabajo y capacidad para esforzarse día a día en su anhelo de ser mejor. El italiano ha trabajado mucho su mecánico de saque junto a Darren Cahill, con una resultados palpables que explican, en gran medida, su tremenda progresión en la segunda mitad de temporada.
Cuando el talento va unido a una capacidad sobrenatural para esforzarse y sacrificarse cada día, nada puede salir mal. Jannik Sinner nunca fue un dechado de virtudes técnicas en su etapa juvenil, pero siempre sobresalió por encima del resto en cuanto a disciplina y ética de trabajo. No ha hecho más que intensificar esas virtudes, lo cual le ha llevado a ser uno de los mejores del mundo y transmitir la sensación de que está preparado para cotas de éxito aún más elevadas. Uno de los aspectos en los que ha trabajado más esta temporada es el saque, teniendo la humildad y gallardía necesarias para asumir que debía hacer cambios estructurales tan complejos de asumir como modificaciones en su mecánica. De la mano de Darren Cahill, ha conseguido una mejoría impresionante, que analizan al detalle desde la ATP.

El técnico australiano ha convencido a Sinner de la necesidad de invertir tiempo y esfuerzo en cambiar drásticamente un golpe fundamental en el tenis. Muchos no se atreverían a algo así y pensarían que, si con ese saque han llegado al top-5, no hay necesidad de asumir riesgos y modificarlo totalmente. Pero Jannik no es así. Él se deja asesorar, sabe escuchar y es consciente de que tiene mucho margen de mejora. Con esa actitud, comenzó a hacer ajustes desde su postura inicial del movimiento de saque, hasta la técnica de preparación del mismo. El brazo derecho hace un movimiento menos amplio, provocando que tenga que recorrer menos distancia y el servicio sea más fluido y suave. Además, el hecho de partir con una posición de pies diferente, le permite impulsarse hacia arriba con más naturalidad.
- Sinner ha modificado su posición de partida y los movimientos previos al golpeo en el saque
"Saca particularmente bien en la zona de la ventaja, donde a Djokovic le hizo muchísimo daño el otro día. Ha encontrado el ritmo adecuado en su mecánico de servicio y debe seguir incidiendo en ello", señalana el analista Craig O´Shanessy, asombrado ante la mejoría del italiano, casi tanto como Greg Rusedksi, un consumado sacador que mira admirado la progresión de Sinner. "Me ha impresionado mucho el fantástico trabajo que ha hecho con el saque. Su mecánica aún no es 100% natural, pero ha encontrado la manera de mejorar y solo necesita tiempo para seguir ganando fluidez, potencia y efectividad", advierte el británico.

Todos los datos estadísticos recogidos por este estudio ponen de manifiesto la mejoría de Sinner con este golpe, haciendo referencia a aspectos como la altura a la que golpea la pelota (pasó de 2,5m a 2,8m), así como la velocidad y eficacia del primer servicio. En la segunda mitad de año ha salvado más bolas de break en contra y ganó más juegos al servicio que entre enero y junio. Todo este trabajo lo ha acompañado de un acondicionamiento físico que le está permitiendo ser más veloz en la pista. "Ha adelgazado un poco y camina con más velocidad hacia delante en la pista. Mejoró mucho su selección de tiros y la verdad es que no veo debilidades en su juego. Considero que tiene muchas papeletas para ganar un Grand Slam en 2024", señalaba Rusedski. Por el momento, Jannik Sinner intentará salir campeón en las ATP Finals 2023, con su saque como arma muy importante para ello.

