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¿Qué puede aportar Becker a Rune como entrenador?

Tras un exitoso periodo junto a Djokovic, Boris se embarca en una aventura que abre muchos interrogantes. ¿Será exitosa la unión de más perfil de los últimos meses?

Holger Rune. Fuente: Getty

Durante el periodo de tiempo en el que estuvieron juntos, el binomio Boris Becker - Novak Djokovic alzó el techo del serbio a cotas que pocas veces habíamos visto antes. La sabiduría, experiencia y saber estar del germano dotaron de una nueva dimensión a Nole... y ahora Boris quiere repetir éxito con un nuevo 'cachorro'.

Mucho se ha hablado en las últimas semanas de lo que el binomio Holger Rune - Boris Becker puede significar en el mundo del tenis. No en vano, el danés ha escogido un nuevo 'supercoach' (el primero de su carrera) en el que quizás sea el momento perfecto, mientras atraviesa su primer bache pronunciado desde que compite al 100% dentro del circuito ATP. Los malos resultados, propiciados por un bajón tenístico y de confianza muy significativos (posiblemente relacionados con los problemas en la espalda que lleva atravesando Holger varios meses) y alimentados de forma externa por los rumores de la prensa rosa danesa (que atribuyen los problemas a la nueva relación sentimental de Rune) han sido el acicate perfecto para que Holger reaccione con un golpe de timón.

No es un golpe de timón cualquiera, claro. El currículum de Boris Becker es extenso, laureado y de sobras conocido. Junto a él (y Marian Vajda), Novak Djokovic vivió la que posiblemente sea la temporada más eficaz y exitosa de su carrera (2015), dando el estirón tan necesario en plena etapa de madurez para recuperar terreno en la batalla por la historia con el resto del Big Three. Eso sí, los éxitos no llegaron de la noche a la mañana: el serbio atravesó meses de adaptación a la nueva fórmula, torneos en los que los consejos de Becker tardaban en automatizarse y en los que sufrió derrotas tan inesperadas como la de Stan Wawrinka en el Open de Australia 2014.

¿QUÉ PUEDE APORTAR BECKER A RUNE?

Boris trabajó el aspecto mental con Djokovic con una precisión de cirujano. Al milímetro. Le dio un empujón a nivel de autoconfianza, de gestionar la presión en los momentos clave: jugó un papel importante en la reconversión de Djokovic desde un grandísimo jugador hasta una leyenda en lo mental prácticamente impenetrable en finales de Grand Slam. Introdujo las partidas de ajedrez antes de cada encuentro, trabajando el aspecto mental antes de salir a pista... y es algo que querrá replicar con un Rune en ocasiones demasiado díscolo, incapaz de canalizar su frustración y su ira, en ocasiones perseguido por algunas rabietas que le sacan del partido. Hacer que estos 'prontos' sean una manera de volver a enfocarse en el encuentro, descargando todo lo malo y reseteando a nivel mental, es una de las grandes tareas de Becker.

Si hilamos con este aspecto, la experiencia y estatus que te transfiere estar junto a Boris Becker deberían ayudar a Holger en lo que a la gestión de las emociones se refiere. En primer lugar, nadie mejor que el germano para aprender a lidiar con todos los factores externos: ruido mediático, expectativas por los resultados conseguidos siendo tan joven, artículos y comentarios negativos... por otro lado, el semblante serio del germano y lo que impone su presencia deberían enjaular en ocasiones la bestia indómita que Rune tiene dentro de sí: no nos imaginamos al danés echando de su banquillo a Becker, cosa que sí ha hecho con su madre, Aneke. Será la primera vez que Holger mire a su banquillo y vea a una figura completamente externa a su grupo histórico de trabajo... y eso debería infundir seguridad y tranquilidad, a la par que resulta un paso necesario en su proyección.

Por último y no menos importante, claro, hay varios aspectos que Boris pretende recuperar a nivel tenístico. Indiscutiblemente el saque se encuentra en lo más alto de la lista de prioridades: Boris tuvo gran parte de culpa en la transformación del saque de Djokovic, ejerciendo varias modificaciones en la mecánica de servicio e incorporando una mayor variedad, sobre todo con el cortado abierto. Rune ha demostrado tener un amplio abanico de recursos con el servicio, pero Becker buscará esa excelencia a nivel técnico que le reporte una mayor cantidad de puntos gratis y una velocidad extra con el primer golpe. Para muestra, un botón: desde que Rune comenzase su gran bajón (tras Wimbledon), solo ha superado el 70% de puntos ganados con el primer servicio en un partido de siete disputados... mientras que cuando ganó en París-Bercy, ante nombres de mucha mayor enjundia, alcanzó esa cifra en todos los partidos.

¿Será exitosa esta unión? ¿Volverá la presencia de un supercoach a revolucionar el circuito? Lo cierto es que nadie tiene la respuesta, pero, sobre el papel resulta una dupla ilusionante, interesante y que recupera en la primera plana tenística a una de las mayores leyendas que ha tenido este deporte. Holger Rune y Boris Becker, Boris Becker y Holger Rune: ¿confías en ellos?