Ilusión, esperanza y ganas de reencontrarse consigo mismo. Así afronta Carlos Alcaraz una gira indoor europea que pondrá fin a la temporada y en la que él disputará tres torneos, con el objetivo prioritario de terminar el año como número 1 y sumar algún gran título a su palmarés. Analizamos su relación histórica con estas pistas.
Caer para levantarse más fuerte. Esa es la mentalidad que tienen los mejores del mundo y que les permite reponerse de cada tropiezo. Carlos Alcaraz es consciente de que no está en su mejor momento, pero busca reamarse rápidamente con la finalidad afrontar con mejores sensaciones los tres últimos torneos del año para él. Basilea, París-Bercy y Turín son las estaciones en las que el murciano intentará asumir el mando del tren y situarse como locomotora, siendo el número 1 del mundo su gran meta. Su tenis puede adaptarse perfectamente a estas condiciones y prueba de ello han sido algunos éxitos pasados, pero también ha sufrido derrotas inesperadas y difíciles de asumir.
Quizá muchos no recuerden que la primera toma de contacto con pistas indoor a nivel ATP por parte de Carlitos se produjo hace dos años. Después de su eclosión en Nueva York, con aquellos meritorios cuartos de final en los que cayó ante Auger-Aliassime por retirada debido a molestias, el joven español brilló con luz propia en Viena, donde ganó a jugadores como Evans, Murray y Berrettini, antes de sucumbir frente a Zverev. Posteriormente, se presentó en París-Bercy con la ilusión de hacerlo muy bien y su triunfo sobre Sinner en segunda ronda hacía presagiar algo importante. Sin embargo, Hugo Gaston y el público galo se cruzaron en su camino, generando uno de los colapsos emocionales más impresionantes que se recuerdan en una joven estrella desde hace mucho tiempo.
Alcaraz disputará por primera vez en su carrera los torneos de Basilea y ATP Finals
Tardó muy poco en rehacerse de ese varapalo y salió campeón en las NextGen ATP Finals 2021, última toma de contacto con torneos indoor hasta la semana posterior a ganar su primer Grand Slam. Y es que Carlitos volvió a desempeñarse en este contexto en las eliminatorias de Copa Davis inmediatamente posteriores al US Open 2022, cuando perdió con Auger-Aliassime y ganó a Kwon. La fatiga física y mental condicionó sobremanera la gira indoor del pasado año para el murciano, que perdió con Goffin en Astana, sufrió un severo correctivo por parte de Félix en semifinales de Viena y tuvo que retirarse por lesión en París-Bercy, viéndose así impedido para disputar las ATP Finals. Será éste, por tanto, un año repleto de novedades para un Alcaraz que vivirá las novedosas sensaciones de competir en Basilea y en la Copa de Maestros.
Para desplegar su mejor nivel en pistas indoor, Carlos Alcaraz necesita estar muy fino físicamente y jugar con un alto porcentaje de primer saque. Es un tenista capaz de jugar muy bien a la contra, pero dominar se hace aún más importante en un tipo de pista en el que es sencillo precipitarse, por lo que ha de jugar muy ordenado a nivel táctico. No es algo fácil cuando se llega con poca confianza, como será el caso del murciano en el momento en que arranque su andadura en Basilea (del 23 al 29 de octubre), pero tiene armas de sobra para reconducir sus sensaciones y brillar con luz propia bajo los focos de tres de los estadios cubiertos más importantes del panorama tenístico mundial.

