Emma Raducanu llegó a decir hace unas semanas que desearía no haber ganado el US Open. Todo lo que le vino desde entonces ha sido casi una pesadilla. Lesiones, baile de entrenadores, falta de cumplimiento de expectativas y falta de confianza, han llevado a la británica casi a tocar suelo. John McEnroe explica qué puede estar pasándole.
En palabras recogidas por The Sun, el extenista estadounidense cree que esas palabras dichas por Emma hace un par de semanas no las piensa realmente y que son más parte de la desesperación que siente actualmente que otra cosa. “Estoy seguro que, si al final de su carrera le preguntas, ella preferirá tener un Grand Slam en lugar de ninguno”, comenta el ahora comentarista de televisión.
“Una de las razones por la que los chicos van a la Universidad es por que eso les da tiempo para crecer y madurar, para manejar mejor las cosas cuando algo así ocurre”, continúa analizando John, que piensa que todo le ha venido demasiado pronto a Raducanu, cuando ganó el US Open siendo casi una desconocida en unas dos semanas de ensueño. “Es todo más difícil cuando tienes solo 18 años y, de repente, todo tu mundo cambia drásticamente”, sentencia.
No ha cumplido las expectativas desde entonces
Aquel título del US Open vino con un regalo envenenado. Raducanu recibió la atención de todo el mundo del tenis y llegó a tener más de 10 sponsors, casi todos de seis o incluso siete cifras, que le hizo tener la cabeza casi en otras cosas que no fuera en el tenis. El aficionado esperaba que un gran talento surgiera tras esa victoria en Nueva York, y lo que se encontró fue una chica un tanto perdida, con hasta cinco cambios de entrenador en un año, que no podía conseguir avanzar a rondas finales en los torneos.
Tras salir del Top 100, Raducanu decidió parar para pasar por el quirófano y tratarse un problema en sus muñecas, así como en el tobillo, para resetear cuerpo y mente y regresar al circuito con las energías renovadas.

