A sus 36 años, a Andy Murray no le queda nada por demostrar a nadie. Su veteranía y valía en cualquier superficie está más que probada, y su continuidad en el circuito proviene de una pasión incalculable por este deporte. ¿Se atisba un final claro? El británico aleja los fantasmas de la retirada: no será en Wimbledon 2023.
Son declaraciones de esas que nos gustan escuchar, de las que demuestran que la ilusión puede mantenerse más allá de la edad. Con dos títulos a nivel de Challenger en la buchaca y una semana completa de descanso antes del inicio de Wimbledon 2023, Andy Murray espera con ansias un sorteo en el que no será cabeza de serie y, por tanto, podría enfrentar a cualquier gran jugador desde la primera ronda. Un reto mayúsculo para el que se siente preparado, un desafío más en un momento de su carrera en el que cada victoria es gigantesca y puede llegar a poner los pelos de punta. En una charla con Sky Sports, el de Dunblane habló sin tapujos sobre una teórica retirada, los retos a los que se enfrentará en el All England Tennis Club y varias cosas más.
¿Será el último Wimbledon de Andy Murray?
"Espero que no, pero nunca se sabe. Los deportistas debemos dar el máximo mientras podamos. Si tuviese otra lesión grave u ocurriese algo con mi cadera de metal, eso sería el final de mi carrera. No trataría de volver al circuito después de otra operación. Eso sí, quiero seguir jugando un poco más. Sé que no voy a estar aquí para siempre, pero tengo una idea de cuándo me gustaría terminar, y no es en Wimbledon este año. No sé exactamente en qué torneo podría ser, pero sí que tengo una idea de cuánto me gustaría jugar más. Quiero retirarme en la pista, en mis propios términos. Todavía creo que me estoy haciendo justicia. Aún puedo jugar al más alto nivel, siento que puedo seguir así al menos dos años más".
Su familia y sus hijos, su gran apoyo y la llama para seguir compitiendo
"Mi familia me ha brindado un apoyo fundamental. Mi mujer ha estado increíble, me empuja a seguir ahí, a seguir trabajando duro. Creo que es por los motivos correctos, ¡no solo porque me quiera fuera de casa!", afirma entre risas el británico.
La dificultad de la soledad en el tenis
"Los deportes individuales son muy complicados. Te expones prácticamente cada semana. A veces, el circuito se convierte en un lugar muy solitario: cuando estás en la habitación de un hotel, vienes de vivir derrotas muy duras y estás lejos de tu familia y tus amigos, es muy posible vivir momentos muy complicados. No me sorprende que muchos deportistas sufran con la salud mental. Además, existe todo el tema de las redes sociales, que hace 15 o 20 años no era ningún problema, eso no es fácil. A veces vuelves a tu habitación y te encuentras con toneladas de abuso tanto en Twitter como en Instagram, y puede darse en un momento en el que tú no estás en la situación adecuada".
La vuelta de los jugadores rusos a Wimbledon
"He competido contra jugadores de ambos países, tanto rusos como ucranianos. No diría que es un tema que me haya afectado, sí que tengo el mayor de los respetos por todos los jugadores ucranianos y solo puedo imaginar lo difícil que puede ser para ellos esta situación. Los cuerpos de gobierno del circuito han puesto a los torneos en una situación comprometedora: muchos de los torneos que han recibido sanciones no habrían podido sobrevivir otro año sin las sanciones que se les impusieron por no dejar jugar a rusos y bielorrusos. Fue una decisión muy difícil de tomar para estos torneos".

