¿Se acuerdan de Kimberly Birrell? Seguro que el nombre os suena, piensen en el Open de Australia de 2019, donde hizo tercera ronda con solo 20 años. Era su primer Grand Slam y tenía un futuro prometedor, aunque no todo sería tan fácil.
El horizonte era esperanzador para la jugadora de nacida en Düsseldof, hasta que llegaron los problemas. Entre julio de 2019 y enero de 2020, Kimberly Birrell disputó cuatro torneos y ganó dos partidos. Una doble cirugía en su codo derecho la mantuvo alejada de las pistas, primero un período de 11 meses y luego un segundo período de 18 meses. Es decir, una pesadilla que le llevó a ponerse en lo peor. Pero Kimberly aguantó el chaparrón, no perdió la fe y regreso el curso pasado para firmar un balance de 41-25. Ahora mismo la australiana aparece como la #114 del ranking, bordeando su mejor clasificación profesional (#110). Con 25 años, este reportaje elaborado por ITF nos cuenta al detalle por todo lo que ha pasado.
Los años más duros
“Fue un período infernal del que, sinceramente, no guardo buenos recuerdos. Fue una época realmente dura, hubo un momento en el que pensé que no podría regresar, que el tenis no iba a ser mi camino y que mi carrera podría haber terminado”.
Reflexiones durante el parón
“Siempre tuve expectativas muy altas conmigo misma, pero no estaba segura de poder jugar al nivel que yo sabía que podía ofrecer, sobre todo en lo relacionado a mi servicio. Era duro avanzar con los nuevos aspectos de mi juego, aceptar donde estaba, así que me tomó un tiempo pensar todo. Necesitaba un tiempo lejos del tenis para mi rehabilitación, pero lo que hice fue pensar cómo sería mi vida sin el tenis, así que preferí quedarme con la idea de seguir jugando”.
Regreso a las canchas en 2022
“Cuando volví el año pasado no estaba a mi mejor nivel, pero tuve que dar un salto desde lo más profundo. Con el paso del tiempo, mi codo ha ido mejorando y mi servicio está ahora mismo a un nivel del que me siento muy orgullosa. Es una locura pensar que en algún momento pudo ser una realidad que no pudiera regresar a este mundo”.
Ilusiones renovadas
“Estoy muy entusiasmada con el futuro y lo que pueda lograr estos próximos años. A finales de la temporada pasada comencé a creer en mi juego de verdad, ahí fue donde me vino el impulso. También empecé a darme cuenta de que puedo mezclarme con algunas de las mejores jugadoras del mundo, una sensación muy buena que me ayuda a acercarme al top100”.
El sueño del top100
“No quiero presionarme demasiado, lo he pasado muy mal estos últimos años, pero significaría un mundo conseguirlo. No solo para mí también para mis padres que tanto han invertido en mí. Realmente creo que puedo llegar al top100, de momento estoy muy orgullosa de haber perseverado tanto mientras estuve lesionada. Ahora miro hacia atrás y veo que todo aquello fue bueno para mí, ayudó a que me desarrollara de alguna manera. La lesión fue dura, pero me convirtió en la persona que soy hoy en día, una verdadera luchadora”.

