Las mayores alegrías pueden llegar cuando menos se esperan y eso hace que sepan aún mejor. Es lo que le ha ocurrido a Sara Sorribes en este Roland Garros 2023, donde la tenista castellonense se ha reencontrado con su mejor nivel mucho antes de lo que cabría esperar. Después de estar mucho tiempo sin jugar y teniendo que afrontar una complicada recuperación de su maltrecho pie, esta consumada especialista en tierra batida consigue explorar sus límites en el Grand Slam parisino, después de imponerse de forma espectacular a Petra Martic. Su alegría en rueda de prensa resume perfectamente la implicación de los tenistas en su carrera y la pasión que siente por este deporte, llegando a emocionar a los presentes con su franqueza a la hora de hablar.
"No me lo puedo creer, de verdad. Llegué a este torneo con cero expectativas y estoy realmente sorprendida de la manera en que estoy gestionando las emociones en la cancha, pero sobre todo, del nivel que he dado durante todo el encuentro de hoy", comenzó diciendo visiblemente contenta la de Vall d´Uxó. "Esta sensación es una maravilla, desde que he terminado el partido tengo la piel de gallina. Es fantástico ver que puedo competir al máximo nivel, sentir que el trabajo que haces en los entrenamiento tienes sus frutos en la competición. Llevo mucho tiempo centrándome en mí misma, en las cosas que puedo controlar y mejorar, y ver que eso tiene reflejo cuando compito, es genial", advirtió una mujer que certifica su reingreso al top-100, asegurándose casi matemáticamente su presencia en el US Open 2023 sin necesidad de emplear Ránking Protegido, figura que sí utilizará para Wimbledon 2023.
Sorribes es la única representante española en el torneo y volverá al top-100
Cuestionada por ello, la española se mostró contundente. "Es importante porque me permite entrar en cuadros finales de torneos notables, pero no pienso en el ranking. Lo fundamental para mí es el día, evolucionar como tenista. Yo amo este deporte y experimentar sensaciones como las de hoy resulta algo único. Ojalá pueda estar mucho más tiempo haciendo cosas así", dijo antes de recordar episodios de su lesión. "Ha sido duro, muy duro. No me quiero olvidar de todo lo que he vivido para poder valorar el presente. Pasas por instantes que no te aportan nada, pero es cierto que, por ejemplo, el día antes de irme a Bogotá, para jugar mi primer torneo, hice unos cuantos saques y empecé a llorar como una magdalena, por la emoción de ver que todo había acabado", sentenció.
Su siguiente rival será Elena Rybakina, en lo que se antoja una oportunidad de oro para que Sara Sorribes siga aprendiendo y sumando experiencias a su carrera profesional. "Va a ser un partido muy bonito. Tenía asumido que me enfrentaría a una cabeza de serie y creo que es una buena oportunidad para disfrutar. Intentaré dar lo máximo de mí y ojalá eso me genere opciones de ganar. La verdad es que me gustaría que nos pusieran a jugar en una pista grande, preguntaré a mis entrenadores cómo gestionarlo y algunos trucos para no perder mucha pista al haber tanto espacio detrás", comentó con desbordante alegría la tenista castellonense, que ya nunca podrá olvidar Roland Garros 2023.

