Sebastian Korda es un tipo que ha recuperado la sonrisa. No solo por superar su debut en Roland Garros 2023, en el que se impuso a su compatriota Mackenzie McDonald (6-4, 7-5, 6-4), sino por todo lo que ello significa: es su primera victoria en cuatro meses y la primera en tierra batida del año. En rueda de prensa, el norteamericano se mostró muy optimista y confesó haber dejado atrás la lesión en la muñeca que le hizo estar en el dique seco durante más de tres meses.
"Estuve dos o tres meses sin tocar una raqueta. Todavía tenía un poco de dolor en Madrid, pero en Roma fue el primer torneo en el que prácticamente no sentí nada, lo que fue una noticia muy positiva. Ahora tengo cero dolor en mi muñeca. Estoy aprendiendo a jugar al tenis de nuevo (risas). He sumado muchas cosas, incluyendo a Jez Green (expreparador físico de Murray o Zverev). He sumado mucho peso, mucho músculo, en concreto siete kilos de músculo. Intento volver a sentirme cómodo en una pista de tenis, voy paso a paso".

