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Los grandes favoritos al título en Roland Garros 2023 y posibles sorpresas
Analizamos qué tenistas parten con más opciones de título, así como qué potenciales contrincantes serían más peligrosos en tercera ronda, octavos y cuartos de final.
El deporte es impredecible, siendo ese uno de sus grandes encantos, pero resulta imposible no elucubrar sobre qué puede ocurrir en un gran torneo como es Roland Garros 2023. A pocos días de que arranque el segundo Grand Slam del año, la mente de cualquier aficionado al tenis vuela de forma irremediable hacia posibles escenarios que pueden darse, tratando de evaluar quiénes son los máximos favoritos y con qué piedras pueden toparse en su camino y experimentar alguna sorpresa. Carlos Alcaraz y Novak Djokovic entran en todas las quinielas, pero hay mucho más que revisar. Desde Puntodebreak hemos querido analizar qué tenistas parten con más papeletas para alcanzar la gloria en París, pero también cuál podría ser la ruta más complicada, en función de potenciales contrincantes atendiendo al orden de cabezas de serie, y a qué tenistas suspirarán por evitar cuando se efectúe el sorteo del cuadro, este jueves a partir de las 14:00 hora local.
¿Quiénes son los máximos favoritos al título en Roland Garros 2023?
Uno por méritos deporitvos y otro por historia e intangibles de leyenda. Carlos Alcaraz y Novak Djokovic parecen estar un peldaño por encima del resto y son los grandes candidatos a levantar la Copa de los Mosqueteros el próximo domingo 11 de junio. El jugador murciano es el que llega con más triunfos sobre tierra batida esta campaña, siendo capaz de ganar en Buenos Aires, hacer final en Río de Janeiro y, sobre todo, revalidar los títulos en Barcelona y Madrid. El nivel de juego mostrado es el mejor aval posible para considerar que su gran momento ha llegado, y mucho más con la ausencia de Nadal. Perder en Roma ante Maroszan puede suscitar algunas dudas, aunque es una derrota comprensible dado el contexto en que se produjo, tras una gira extenuante y muy exigente a nivel físico y mental, y habiendo asegurado ya el número 1 del mundo.
Lo curioso es que ambos pueden verse las caras en semifinales ya que el mal rendimiento deportivo de Djokovic en el último mes, ha hecho que caiga a la tercera posición del ranking. Pocas victorias, dudas a nivel físico, vaivenes emocionales... Todo lo que quieran. Con cualquier otro jugador no habría dudas de que eso es importante, pero cuando hablamos de una leyenda deportiva del calibre del serbio, eso pierde relevancia. Y es que Novak es capaz de afilar su colmillo competitivo y sacar su mejor rendimiento en Grand Slams, consciente de la oportunidad de oro ante la que se encuentra para erigirse en el jugador con más títulos de Grand Slam ganados, algo que nunca ha conseguido por el momento, al ir a remolque siempre de Nadal y/o Federer.
Un peldaño por debajo de ellos se encuentran Daniil Medvedev y Holger Rune. Si hace unos meses nos dicen que situaríamos al ruso en esta posición no nos lo hubiéramos creído, pero ha tenido la modestia y voluntad férrea de aceptar el desafío de competir en tierra batida, poniéndose el mono de trabajo y saliendo de su zona de confort. En ello ha influido sobremanera el impresionante nivel de juego del que ha hecho gala desde después del Open de Australia, y que le ha brindado la confianza necesaria para este gran desafío. Su título en Roma es la materialización de unas sensaciones de poderío e inteligencia competitiva impresionantes. Las únicas dudas en torno a sus posibilidades radican en que la pista algo más lenta de París y unas condiciones secas y cálidas, resten peligrosidad a su tenis.
En cuanto al danés, resulta lógico situarle en esta esfera después de haber sido finalista en Montecarlo y Roma. A sus 20 años está haciendo gala de una madurez impresionante para amoldar su tenis tácticamente al rival y contexto al que se enfrenta, contando con una amalgama inagotable de recursos técnicos y tácticos. Es capaz de crecerse en grandes escenarios y cuanto más importante sea el rival, y llega repleto de ritmo y confianza. El único asterisco que se puede poner a su candidatura es su capacidad para aguantar física y mentalmente un torneo a cinco mangas tan exigente como este Roland Garros.
Ya en un escalón inferior a ellos, situaríamos a Stefanos Tsitsipas y Jannik Sinner. Puede sonar extraño que un consumado especialista en tierra batida como es el griego se vea relegado a este estrato, pero parece evidente que está incurriendo en un cierto estancamiento y que no llega de la mejor manera posible a esta cita, lastrado por derrotas dolorosas y un entorno familiar y deportivo que cada vez le genera mayor estrés. Por su parte, Sinner no termina de convencer en tierra batida, teniendo algunos problemas en sus desplazamientos y para variar ritmos y alturas, pero a buen seguro será un jugador peligroso. Por debajo de ellos, situaríamos a Casper Ruud, Andrey Rublev.y Félix Auger-Aliassime, en ese orden.
¿Cuáles son los rivales potenciales más peligrosos para los favoritos?
Teniendo claro que Alcaraz y Djokovic podrían verse abocados a competir en la misma zona del cuadro y, por tanto, verse las caras en semifinales si se cumplieran los pronósticos, es preciso analizar qué jugadores podrían generar más problemas a los favoritos en anteriores rondas. Parece claro que Rune es el enemigo a evitar en cuartos de final, mientras que Rublev no debería generar especiales problemas a los mejores. Las dudas radican en Tsitsipas y Sinner; el griego es muy peligroso para todos, aunque Carlitos le tiene tan tomada la medida que no sería negativo este enfrentamiento. Lo contrario ocurre con el italiano, que parece ser una amenaza mucho más seria para el murciano que para el resto.
En octavos de final, los jugadores que, por ranking, deberían llegar no generan una especial inquietud. Hurkacz, Norrie, Coric y Paul solo podrían dar la campanada en un día de máxima inspiración, aunque también podrían meterse en esta ronda y citarse con Alcaraz, Djokovic, Medvedev o Rune otros jugadores, entre los que cabría destacar a los germanos Struff y, sobre todo, Zverev. Ambos puede ser muy incómodos en unos octavos de final y habrá que estar atentos a su progresión. Respecto a una eventual tercera ronda, Alejandro Davidovich parece ser el contrincante al que ninguno de los ocho mejores desearía cruzarse. Bernabé Zapata y Miomir Kecmanovic también pueden poner las cosas difíciles a cualquiera.
Se abre mucho más el abanico cuando hablamos de tenistas que, sin ser cabezas de serie, pueden dar alguna campanada en las dos primeras rondas. Son esos encuentros especialmente peligrosos para los mejores ya que no llegan con todo el ritmo necesario y, si se ven las caras con un jugador de máxima exigencia, pueden tener un disgusto. Hay viejas glorias como Wawrinka, Thiem, Isner o Fognini capaces de dar la campanada, así como jóvenes tenistas locales que, con el apoyo del público, podrían crecerse, entre los que cabe destacar a Fils, Van Assche o Humbert. Consumados especialistas en esta superficie como Báez, Etcheverry, Altmaier, Garín o Cecchinato también generarían preocupación a cualquiera, así como los impredecibles Molcan y Bublik. En definitivo, un torneo apasionante el que nos espera en Roland Garros 2023 y repleto de incógnitas a resolver.