Le puede pasar a cualquiera, pero es más noticia cuando le pasa a la Nº1 del mundo. Jugaban en la Pista Central del WTA 1000 de Roma dos de las mejores jugadoras del momento, Iga Swiatek y Elena Rybakina, hasta que un sonido interrumpió la escena. Era el móvil de la polaca, aunque ella no pudiera creérselo. Después de hacer una búsqueda exhaustiva en su mochila, Iga encontró el artefacto y se lo entregó a su equipo. Una anécdota simpática que no fue a más.
Ring Ring, Ring Ring --
Wonder who was calling? -- pic.twitter.com/jiwBknOCy0

