Breadcrumb
Tsitsipas y un sorprendente 'maestro' para progresar
El griego reflexionó sobre sus armas, finales perdidas y margen para evolucionar, señalando a David Ferrer como un espejo perfecto en el que fijarse para mejorar.
Stefanos Tsitsipas debutó ayer con victoria en el ATP Roma 2023, última parada antes de encarar uno de los torneos más señalados en el calendario del griego. La gira de tierra batida se acerca a su final y los resultados no han acompañado al heleno, que a estas alturas la pasada temporada acumulaba un Masters 1000 y acabaría por sumar otra final, precisamente en la capital italiana, en torneos de este estatus. Replicar aquel resultado será difícil, pero el heleno piensa en grande y tiene la mira puesta en conquistar los mejores torneos del mundo. Los Grand Slams han sido esquivos para Stefanos hasta el momento, y su debate interno por progresar en todas las áreas de su juego quedó reflejado en unas interesantes reflexiones en los micrófonos de Tennis Channel. ¿Su espejo en el que fijarse para mejorar? Un nombre que quizás no muchos de ustedes esperen.
Los mayores desafíos de ganar un partido en dos días debido a la lluvia
"El mayor desafío es irte a dormir con los pensamientos claros, supongo (risas). De hecho, lo más complicado quizás no tenga que ver con el propio tenis, sino con el hecho de tener que esperar todo el día. Entré a las pistas a las 11 de la mañana y tuve que esperar hasta las 6 de la tarde, más o menos. Necesitamos de bastante tiempo para comenzar el encuentro. Hubo un momento de partido en el que me sentí completamente en control y empecé a pensar en cómo de limpio parece mi juego en estas condiciones. La bola no pica mucho, soy capaz de atacar esas bolas cortas y subo a la red, algo que hice bastante durante el partido. Hoy salía esperando algo diferente, porque el sol había salido y la bola bota un poco más alta, pero conseguí manejarlo muy bien y adaptarme a esas condiciones".
Qué necesita para acercarse al nivel de Djokovic, su verdugo en su última final de Grand Slam
"Necesito regalar menos, cometer menos errores no forzados. Siento que he perdido partidos ante los mejores, sobre todo finales, que no debería haber perdido. No lo achacaría a un tema de nervios, porque siento al salir a la pista que estoy listo para jugar este tipo de partidos: me parece que cometo, quizás, demasiados errores no forzados y les hago sentir más cómodos de lo que me gustaría. Sé que tengo grandes golpes, pero todo se reduce a saber cuándo y cómo utilizarlos de manera correcta y efectiva. A veces siento que me precipito porque quiero finalizar el trabajo con rapidez, pero el tenis es más complejo que eso, no es tan fácil como a mí me parece en mi cabeza.
Si soy capaz de tener paciencia en los intercambios, como hacía por ejemplo David Ferrer, una bestia que era tremendamente consistente y que nunca se aceleraba pero tampoco se quedaba corto. Le respeto mucho, porque hacía parecer al tenis como algo 'sencillo', te hacía ver que no necesitabas ninguna locura para ganar los puntos. También pienso que tengo potencial para mejorar mi servicio, además de que hay una brecha importante en mi devolución, si soy capaz de errar menos al resto y conseguir que sean más profundos creo que mi juego va a ser capaz de mejorar bastante".
Un próximo duelo en el que tendrá la grada en contra
"Tengo un rival muy duro en mi próximo partido, la verdad. Lorenzo (Sonego) puede jugar muchísimo en esta superficie. Espero poder tener un buen inicio de partido. Todos somos conscientes de que él tendrá la grada a su favor. Solo voy a intentar manejarlo de la forma en la que lo suelo hacer, saldré a la pista y lucharé por ganar. Dentro de mí, sé que hay gente a la que le gusto y que vendrá a apoyarme, así que no voy a descartar todas las posibilidades de que sea él quien reciba todo el apoyo mañana (risas). Supongo que también soy un poco favorito en lo que al apoyo de la grada se refiere".