Aryna Sabalenka piensa que no es una de las favoritas de cara a Roland Garros, torneo que arrancará dentro de tres semanas. Curioso si tenemos en cuenta que es la Nº2 del mundo y viene de hacer final en Stuttgart y campeona en el Mutua Madrid Open, aunque la postura de la bielorrusa es entendible. Su relación con la arcilla tardó un tiempo en ser amable, pero el flechazo todavía no es suficiente para que el gran público la tenga en mente a la hora de pensar en París. En una entrevista reciente con WTA, la de Minsk analiza su momento de forma y explica de qué manera ha ido aprendiendo de sus constantes enfrentamientos con Swiatek.
Rivalidad con Swiatek
“Recuerdo perfectamente cada una de las carreras y entrenamientos que he tenido hasta llegar aquí. Para mí ha sido realmente difícil prepararme y es adaptarme a estas condiciones, pero si quería ganar a Iga no me quedaba otra opción, tenía que seguir corriendo, tenía que seguir esforzándome en cada bola. Por eso la respeto tanto, todo lo que está haciendo en el mundo del tenis me motiva mucho. En primer lugar, siempre es duro físicamente enfrentarse a ella, pero quizá lo es incluso más a nivel mental. Sientes que no tienes margen para bajar el nivel en ningún juego, tienes que mantenerte al máximo junto a ella”.
Iga, inspiración para todas
“Lo que estamos consiguiendo esta temporada es algo increíble, realmente es algo que ayuda, todos estos resultados nos motivan mucho. Diría que está sirviendo para inspirar a cada uno de los miembros del equipo a trabajar todavía más duro, a pensar un poco más abiertamente, a estar abiertos a buscar cosas nuevas para mejorar mi juego y mi lado mental. Está siendo un camino realmente inspirador”.
Una temporada de ensueño
“Si alguien me hubiera dicho que sería campeona de Grand Slam, que sería la Nº2 del mundo y que ganaría títulos sobre tierra batida a estas alturas de mi carrera, seguro que habría pensado: ‘No sé, queda mucho trabajo por hace, no estoy segura de que pueda lograr todo eso’. Pero nunca estuve pensando en eso, creo que esa fue la clave. Siempre me centré en trabajar duro y seguir mejorando, analizando mucho mi tenis. Llevo trabajando duro desde mi primer partido en la FedCup, mirando hacia atrás estoy muy orgullosa de mí misma y de mi equipo, de lo que hemos hecho juntos estos últimos años”.
Cultura del trabajo desde niña
“Siempre he sido así, desde niña, creo que es por mi familia. Vi lo duro que estaban trabajando ellos para hacer realidad mi sueño, para asegurarse de que pudiera jugar al tenis, eso es algo que me enseñaron a través de los años. Siempre me dijeron que, si no trabajaba duro, no habría manera de ser una tenista de primera. Por eso estaba loca por el fitness y el tenis, podría quedarme todo el día en la cancha o haciendo ejercicios. Ellos me ayudaron a ser mentalmente fuerte”.
¿Favorita en Roland Garros?
“No me siento así, pero tengo muchas ganas de ser una de esas jugadoras. Seguiré trabajando duro y tratando de dar mi mejor tenis en Roma y Roland Garros. Cuando termine esta gira veremos qué tal se me han dado las cosas en tierra batida, si realmente soy buena en esta superficie o si solo tuve suerte estas semanas”.

