Holger Rune se reponía de un mal momento en el primer parcial para terminar encontrando la victoria ante un Jannik Sinner más errático de lo normal. El danés llega así a la gran final del ATP Masters 1000 de Montecarlo 2023 en la que se enfrentará a Andrey Rublev. Rune acababa con Sinner con un marcador de 1-6, 7-5 y 7-5 en 2 horas y 45 minutos de un partido que también se ha visto afectado por la lluvia y que mejoraba con el paso de los minutos.
Sinner, firme con su cometido
Los largos y disputados intercambios levantaban a la grada monegasca desde el primer momento, con el danés eligiendo restar. Sin demasiadas complicaciones Sinner cumplía con su saque para estrenarse en el marcador. Con ganas de hacer funcionar su dejada, Jannik probaba este recurso en varias ocasiones. La potencia del italiano podía con los golpes defensivos de Rune desde el resto, aunque Holger buscaba más. Dominante desde la línea de fondo, quien encontraba las primeras opciones de romper a su rival era el italiano, aunque Holger salvaba las dos oportunidades en contra. No pudo hacer lo propio a la tercera, cuando Jannik lideraba en el luminoso por 3-1 tras una doble falta.
Calculador con sus golpes, Sinner confirmaba el break tras un juego en el que se enredó de más con su saque. Un Holger sin demasiadas fuerzas se veía amenazado de nuevo por el tenis de su rival, quien aumentaba la ventaja para mandar en el primer parcial con 5-1 y saque. Con Jannik a un punto de distancia de ganar el primer set, Rune quiso utilizar la lluvia como excusa de parar el juego, aunque nada frenó a Sinner de hacerse con la primera manga de la semifinal de manera contundente.
Rune se mantiene en el partido
Con el viento haciéndose cada vez más fuerte y los paraguas abiertos en el público, Rune abría el marcador del segundo set. Animándose a sí mismo, Holger llegaba a sus primeras bolas de break, pero Sinner acababa ganando en esa batalla de reveses. El atrevimiento le pasó factura a un Jannik que se veía superado por un paciente Rune, quien no tuvo prisa para encontrar los errores de su oponente.
Después de casi 50 minutos de parón por lluvia, Sinner tenía una gran oportunidad de reengancharse al partido. El hecho de estrenarse en el segundo set ya rompía la racha de un Holger que se vino arriba. El italiano no pudo materializar la bola de break que tuvo, pero Rune se reencontró rápidamente en pista. Quien pasaba a tomar el control desde el fondo era el danés, quien tenía el ritmo del partido en sus manos.
Cuando parecía que todo se iba al tercer set, el italiano encontraba una triple bola de break que hacía efectiva en el primer momento con un Rune totalmente desaparecido. Desde el resto, sin esa presión extra, Holger apretaba a un Jannik que celebraba con el puño tras salvar dos opciones de break en contra para poner el 5-5. Mandando a callar a la grada, Holger se ganaba más enemigos en el público, para luego asegurar el tiebreak. Con una bola que se quedaba en la red, Rune conquistaba la segunda manga.
La calidad aumenta con la tensión
En el momento más acertado para ambos mandaba la igualdad, aunque Rune se llenaba de bola cuanto tenía posibilidad de ponerse por delante. El danés se redimía con una buena reacción en la red para luego tener multitud de opciones de rotura, pero el italiano resistió para mantener el 2-2. Con tensión en cada intercambio, la fortuna no acompañó a un Sinner al que una pelota que se marchaba le tocaba en la manga y, aunque Jannik solventaba la situación subiendo la calidad de tenis con cada golpe por parte de ambos. Después de más de una hora de parcial, el partido llegaba a su final con Rune desde el resto.

