La inexorable búsqueda del golpe ganador, el castigo inmisericorde a la pelota cada vez que las cuerdas la azotan con furia y la habilidad innata para moverse en un equilibrio perfecto entre el todo y la nada, haciendo que el balance sea favorable. Esos tres ingredientes son los que sazonan la receta mágica que Elena Rybakina ha ido perfeccionando con el tiempo y que pone en práctica en la actualidad con una eficacia mágica. El circuito WTA lleva lustros asistiendo al dominio de auténticas pegadoras, mujeres de tenis con vocación ofensiva surgidas al rebufo de las hermanas Williams y que han cosechado enormes éxitos. Sharapova Kvitova, Azarenka, Ostapenko, Muguruza u Osaka han sido ejemplos de tenistas muy atacantes, pero lo que está haciendo Rybakina va un paso más allá.
Moverse por la pista como lo hace la jugadora kazaja con sus 184 centímetros de altura es algo que pone de manifiesto el avance del ser humano a nivel físico. Ver a una torre moviéndose con la agilidad y velocidad de una serpiente con colmillo afilado dota a Elena de una peligrosidad evidente. Sus golpes son mortíferos, pero aún más lo es su capacidad para cubrir la pista con su envergadura y rapidez de piernas, algo que le confiere la posibilidad de buscar golpes ganadores en casi cualquier momento. Es una estrategia que puede conducir a derrotas inesperadas, desconfianza y rachas negativas si no se está totalmente centrada, pero también lucir como una tenista absolutamente inabordable para cualquiera. En ese momento se encuentra Rybakina, que fue capaz de vencer a una inconmensurable Paula Badosa en este WTA 1000 Miami Open 2023, aunque para ello necesitara 60 golpes ganadores.
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Rybakina suma 100 golpes ganadores en sus dos partidos del WTA Miami Open 2023
Quien haya jugado al tenis, aunque sea a nivel amateur, entenderá la brutalidad que supone firmar esa cantidad de winners, y más si comprobamos que cometió menos errores no forzados: 56. Son un total de 116 puntos en los que la kazaja dictó el ritmo del punto, decidió a lo que se jugaba y tomó una decisión consecuente: todo o nada. Solo unas pocas privilegiadas pueden prevalecer a largo plazo con este modelo y está por ver qué es capaz de lograr Elena Rybkina, pero su frialdad en la pista, lo claro que tiene su esquema y las muchas armas que posee para ejecutarlo de forma magistral, hacen pensar que ha llegado a la primera línea del tenis mundial para cambiarlo de forma integral. Por el momento, lleva ya 100 golpes ganadores en tan solo dos partidos del WTA 1000 Miami Open 2023. Su siguiente víctima podría ser Elise Mertens, una tenista de contraataque, que deja jugar y que puede exponerse a una lluvia de misiles por parte de la kazaja.

