Daniil Medvedev es el hombre del momento. El ruso acaba de hacerse con su tercer título consecutivo, el ATP 500 de Dubái, tras conquistar el ATP 250 de Doha y el ATP 500 de Rotterdam. Como se puede comprobar, este comienzo de año está siendo un auténtico sueño cumplido para el de Moscú, que, además, acumula 14 victorias consecutivas, un número que podría seguir aumentando la próxima semana. Y sí, llegan los primeros y tan esperados Masters 1000 de la temporada: Indian Wells y Miami. Para Medvedev será todo un reto llevarse a casa cualquiera de los dos títulos, pues el Sunshine Double aún se le resiste: todavía no ha conseguido llegar a la final ni en suelo californiano, ni en Miami.
El año pasado, Indian Wells fue una auténtica desilusión para Daniil al caer en tercera ronda ante el francés Gael Monfils por 4-6 6-3 6-1. Aquello fue un duro mazazo para el ruso, ya que partía como primer cabeza de serie del torneo y cayó a las primeras de cambio, cediendo además el número 1 del ranking ATP a Novak Djokovic. Sin embargo, en Miami consiguió llegar un poco más lejos. Pero, de la misma manera, fue derrotado por el defensor del título, el polaco Hubert Hurkacz con un marcador de 7-6 6-3. Para ponernos un poco en contexto, el mejor resultado del de Moscú en el torneo californiano fue en 2021, al llegar a octavos de final, tras caer con Grigor Dimitrov. Y, sus mejores resultados en Miami se dieron en 2022 y en 2021, despidiéndose en ambos años en cuartos de final.
Las estadísticas hablan: 21 finales en 21 torneos distintos
Y es que el dato que maneja el ruso es cuanto menos, curioso. La última final que disputó en Dubái se convirtió en la final número 21 en pista dura en torneos diferentes desde el año 2017. Es decir, ha jugado 21 finales ATP sin repetir ciudad. Una auténtica locura. Con estos datos, no nos parecería tan complicado digerir que no tenga ningún trofeo repetido, pues los 18 títulos de su palmarés los ha disputado en diferentes ciudades.
Montpellier, Moscú, Indian Wells y Miami se le resisten
Pero cuatro son los torneos de pista dura que ha jugado varias veces sin éxito: Montpellier, Moscú, Indian Wells y Miami. Aunque este 2023 parece diferente, el aura ganadora que Medvedev está desprendiendo estas últimas semanas hace que podamos pensar en que, al menos, uno de los dos Masters 1000 pendientes acabe de su lado. De hecho, superar los resultados del pasado 2022 no debería ser un problema para él, lo que le permitiría, además, seguir subiendo en el ranking, donde mañana aparecerá en el puesto número 6.
De momento, Medvedev espera seguir encontrando la manera de mantenerse en lo más alto y buscará resarcirse en estos dos torneos que aún esperan por él. “Tengo muy claro que si caigo en Indian Wells sentiré que desaparece por completo la confianza”, declaró tras la consecución de su último título en Dubái, lo que demuestra la importancia de estas dos citas en su calendario. La espinita clavada del ruso. ¿Será este 2023 el año que consiga romper las estadísticas? Lo estaremos siguiendo muy de cerca.

