Se acaban los adjetivos para describir lo que está consiguiendo Daniil Medvedev en el último mes de competición y que ha redondeado con su tercer título consecutivo. El ruso es flamante campeón del ATP 500 Dubái 2023 después de destrozar a su compatriota Andrey Rublev, con el que no tuvo compasión de ningún tipo al imponerse por un contundente 6-2 6-2. Lo más poderoso no es el resultado, sino las sensaciones de superioridad transmitidas por un jugador que, en estos momentos, parece absolutamente inabordable. No hay duda de que es el tenista más en forma del momento y que parte como gran favorito para los siguientes grandes torneos. Andrey Rublev se quedó sin armas ante un muralla infranqueable de fondo de pista.
Capaz de retroalimentarse de la frustración del rival, de forzarle a jugar mal y sacarle de su zona de confort una y otra vez. Esa es una de las grandes virtudes de un tenista colosal que está ávido de gloria después de la mala temporada vivida en 2022 y el accidentado inicio de esta campaña. Retroceder para tomar carrerilla. Esa es la máxima de un tenista enormemente ambicioso cuyo estilo único y genuino eleva su carisma a un estatus superior. Puede gustar mucho o no gustar nada, pero de lo que nadie puede dudar es de que cuando está inspirado, resulta casi imposible de batir. Hizo parecer a Rublev una marioneta en sus manos, sin darle ni un atisbo de esperanza en ningún momento de las dos mangas que se disputaron.
Medvedev no dio ninguna esperanza a Rublev
Andrey se desesperaba al ver que sus bolas no desplazan a Daniil, que tenía que asumir riesgos enormes para granjearse alguna ventaja, y que esta ventaja era neutralizada enseguida por su contrincante, con una intensidad de piernas y clarividencia de ideas exquisita. Fue una tortura mental para Rublev darse una y otra vez con una pared sólida y sin fisuras, que aprovechaba la fuerza de sus tiros para desplazarle y adquirir la iniciativa. Daniil Medvedev se ve capaz de todo en estos momentos y es un rival prácticamente inexpugnable. Acumula 14 triunfos consecutivos, tres títulos y afronta Indian Wells y Miami con la ilusión de dar continuidad a su gesta.

