Estar un tiempo sin competir, por corto que sea, siempre lleva un periodo de adaptación. Al principio cuesta sentir bien la bola en los peloteos largos, se hace difícil restar y también resulta complicado encontrar el momento perfecto para buscar el ganador. Este es un proceso por el que pasan todos los tenistas independientemente de su ranking, y se llamen como te llamen, pues hasta le sucede a Novak Djokovic, que ha vivido hoy en sus carnes esta situación durante su reaparición en el circuito.
El serbio, que ha regresado a la competición después de que conquistara el Open de Australia el pasado 29 de enero, ha tenido tiempo para recuperarse de las molestias que tenía en su pierna y ya está listo para afrontar los retos que le vengan. El primero de ellos ha sido Tomas Machac en la primera ronda del ATP 500 de Dubái, en lo que ha sido un partido extraño, con muchos errores de Nole, pero que ha terminado sacando por 6-3, 3-6 y 7-6(1) a pesar de haber estado contra las cuerdas durante gran parte del encuentro, cosas de campeones.
El choque comenzó lleno de imprecisiones, con Machac nervioso por el escenario y con Djokovic cometiendo muchos errores impropios en él. Aun así, el serbio no tardó prácticamente nada en ponerse en ventaja y situar el 3-1 en el marcador, una rotura que tampoco iba a tardar el checo en devolvérsela. Hasta este momento el encuentro había tenido muchos más fallos que aciertos, pues la mayoría de los puntos acababan con errores graves. Fue entonces cuando Nole elevó su nivel y desarmó por completo a un Machac que trataba de jugar a pocos golpes para evitar el peloteo y vio como en un abrir y cerrar de ojos se le escapaba el set por 6-3 y siendo consciente de que a pesar del bajo nivel que había ofrecido su oponente, la diferencia podría haber sido mayor.
BAJÓN DE DJOKOVIC
El primer set dejó la sensación de que Djokovic a medio gas iba a sacar el partido sin apuros, pero pronto se vería que el serbio necesitaba subir su nivel si quería estar en segunda ronda. La segunda manga trajo consigo la liberación de Machac, que se soltó y sacó a relucir una mejor versión que al inicio del encuentro. Al saque se mostraba muy convencido y lograba conectar grandes primeros que le ayudaban a jugar un tenis muy directo. Además, al resto también incomodaba y a las primeras de cambio consiguió el break para poner contra las cuerdas al serbio, que vio como en un abrir y cerrar de ojos estaba 3-0 abajo.
Sorprendentemente, el partido entró en una fase donde Machac parecía más cerca de ampliar su ventaja que Djokovic de reducirla, que se mantenía en el set por su buen nivel al servicio, pero sin apenas incomodar a su rival en el resto de facetas del juego, de hecho, llegó a acumular hasta 16 errores no forzados durante el set. Así fue avanzando la manga hasta el momento en el que el checo tuvo que sacar para cerrarla, algo que consiguió después de levantar una pelota de break con un magnífico revés paralelo a la línea.
DJOKOVIC CONTRA LAS CUERDAS
El tercer set empezó con un nuevo susto para Novak Djokovic, que tuvo que salvar una bola de break nada más arrancar. Tras esto, Machac necesitó de asistencia médica por unas molestias en su muñeca y Nole aprovechó para irse a por un break que se le resistía desde el sexto juego del partido. Una vez conseguido, Nole se soltó y sacó su mejor nivel de todo el encuentro, pero también lo hizo Machac, que consiguió recuperar la rotura y desplegar un recital de juego ofensivo, con muy buenos servicio acompañados de voleas espectaculares y también magníficos tiros de revés. Con estos golpes el checo logró llegar al tiebreak donde se decidiría todo.
Allí, como no podía ser de otra manera mandó la experiencia y Nole sacó todo lo que no había mostrado durante el partido y se marcó un tiebreak memorable que ganó por 7-1 con un recital al servicio y otro al resto, donde conectó un gran passing y una devolución directa que le sirven para estar en la siguiente ronda a pesar del susto. Allí medirá fuerzas con Tallon Griekspoor.

