Aryna Sabalenka está en una misión hacia la gloria. Aún no ha cedido ningún set en un Open de Australia 2023 en el que se está mostrando prácticamente intratable, haciendo valer la velocidad y potencia de sus tiros para dejar a sus rivales en el camino. Tras hacer lo propio ante Magda Linette en las semifinales del torneo australiano, solo Elena Rybakina la separa de su primer Grand Slam, pero es plenamente consciente de que no será fácil. La de Minsk acepta y valora los nervios propios de la magnitud de la cita y se muestra preparada para el partido más importante su carrera, como mostró en una rueda de prensa donde valoró todo lo que está logrando este mes en Australia.
Cómo le dio la vuelta a un partido realmente duro ante Linette
"Ella jugó muy buen tenis. No sentía muy bien el ritmo al inicio, ella se estaba desplazando a un nivel genial, devolviéndolo todo. Me sentí un poco bajo presión, algo que me esperaba. Entonces me empecé a decir a mí misma que tenía que moverme mejor. Me empecé a centrar en mi movilidad, y conforme puse el foco en eso, empecé a ganar ritmo y a sentirme mejor. Después del 3 iguales o algo así, ya me sentí mucho mejor. No fue demasiado fácil entrar al partido de hoy, tuve que centrarme en mi juego y dejar atrás los nervios y todo eso".
Cómo lidiará con los nervios y la presión en su primera final de Grand Slam
"Sinceramente, creo que no voy a hacer nada 'extra'. Creo que es normal y está bien sentirse un poco nerviosa. Es un gran torneo, unagran final. Si empiezas a hacer algo diferente sobre ello, se va a convertir en un asunto aún más grande. Lo voy a dejar tal y como está: es normal y está bien sentirse nerviosa. Sobre el próximo partido, sí, ella está a un gran nivel, sacando genial. Tengo que estar ahí, trabajar para ponerla bajo situaciones de presión, no hay más. Aún me queda un partido más. Está bien saber que he superado la barrera de las semifinales, pero aún me queda un partido más. Solo quiero mantenerme centrada".
Tomó una decisión clave: dejó de trabajar con su psicólogo
"Para ser honesta, decidí dejar de trabajar con un psicólogo. Me di cuenta de que no hay ninguna persona que pueda ayudarme más que yo misma. En la pretemporada hablé con él y le dije que tenía que manejar todo esto por mí misma, porque siempre que espero que alguien arregle el problema por mí, no se arregla. Debo aceptar mi propia responsabilidad y lidiar con ello, así que sí, no estoy trabajando con ningún psicólogo ahora mismo. Yo soy mi propia psicóloga (risas)".
Recuerdos de finales de Grand Slam cuando era pequeña
"Creo que recuerdo aquel partido entre Kerber y Serena. Se enfrentó a Serena en la final, ¿no? Creo que recuerdo un poco aquel partido. Lo veíamos en televisión en un café. Yo estaba comprando algo de chocolate y pensé: "oh, buen partido, buen trabajo (risas)". ¿Puedo tener mi chocolate ya? Sinceramente, no veía demasiado tenis. No sé por qué, ahora me siento fatal. No vi Wimbledon el año pasado tampoco, no me sentí bien con respecto al torneo, así que no lo vi. Estaba trabajando en el gimnasio, vi un poco y sé que Elena jugó un gran tenis".
Una Aryna más... ¿aburrida?
"Ahora intento gritar un poco menos después de algunos puntos malos o después de los errores. Intento mantenerme tranquila, solamente pensar en el próximo punto. No soy tan aburrida, creo. Todavía grito 'C'mon' y todo eso. No creo que verme sea aburrido, espero que no. Solo trato de reducir las emociones negativas".
Si gana, será la primera campeona de Grand Slam bajo bandera neutral
"Hablemos de eso en caso de que gane. "Si", "si", "si", no me gusta hablar de "si". Si trabajo para ello, quizás se dé. Si consigo ganar, puedes hacerme esa pregunta y te contestaré".

