Nuevamente, un vídeo empezó a circular por las redes (Tik Tok y Twitter) en el que se volví a desprestigiar a Novak Djokovic. El serbio aparecía recibiendo una botella por parte de su box, con un mensaje en ella. Enseguida, decenas y decenas de aficionados, no muy a favor de Nole, decían que estaba haciendo trampas y que aquello era ilegal. El vídeo fue compartido, además, por varios periodistas que ayudaron a viralizar el contenido y a ensuciar la actuación de Djokovic. Pero, ¿realmente era así?
Nos hemos puesto en contacto con el mismo Open de Australia y durante un intercambio de emails la pasada noche, recibimos respuesta a lo ocurrido y nos aclaran un poco más el tema del coaching en el torneo, ya que las reglas son ligeramente distintas a las del circuito ATP y en esa variedad de excepciones está la clave de todo este asunto. Nada mejor que acudir a la fuente principal en lugar de emitir un juicio de valor sin argumento, con la única idea de tirar a Nole a los tiburones.
¿Qué ocurrió?
Milan Amanovic, fisio del serbio, prepara una botella que entrega a Gerry Armstrong, el ahora referee del Australian Open. Este, previo aviso al juez de silla, se la termina entregando a Djokovic en el banquillo. El de Belgrado agarra la botella y se percata que lleva un papel. No se aprecia bien si dentro de la botella o pegado fuera. Él lo toma, lo lee y lo guarda. Muchos aficionados hablaban de coaching, cuando esto ha sido oficializado desde el 1 de enero de 2023, después de un periodo de prueba en la segunda mitad de año. La pregunta aquí es si la entrega de notas está permitido o no.
En el Open de Australia nos entregan el libro de reglas para el coaching dentro del torneo. Estas reglas son similares, aunque no 100% iguales, a las del circuito ATP, por lo que es bueno repasarlas y hacerlas de interés público. Dentro de las reglas hablan de dos tipos de coaching, el verbal (frases cortas, indicaciones), siempre hecho desde el mismo lado del campo en el que se encuentre el jugador; y el no verbal (señas, gestos con las manos), que se puede hacer desde cualquier lado mientras no moleste al rival.
Como es imposible recoger todos los posibles tipos de indicaciones que un banquillo puede hacer a su jugador, el torneo nos detalla que todo aquello que pueda suceder en este sentido queda a criterio del juez de silla. Es decir, si el propio umpire ve algo, está en él decidir si puede ser un coaching permitido o no. En caso de que no sea así, le puede dar una sanción al jugador en forma de warning.
Los jugadores pueden incluso acercarse a su box a hablar con su entrenador
Algo que viene detallado en las reglas es que, durante un Medical Time Out del rival, un toilet break del rival o los últimos 90 segundos de un heat break, el jugador puede acercarse a pie a su box y recibir indicaciones (conversación) de su equipo técnico. Esto es algo que apenas hemos visto, pero que está totalmente permitido.
¿Hizo Djokovic algo ilegal?
Según las normas, no. Djokovic podía haber ido a su propio banquillo a charlar con su entrenador si así lo hubiera querido, y recibir las indicaciones necesarias, durante uno de los toilet breaks que se tomó en el partido. No habría recibido una información distinta a la de una simple nota. Por tanto, quedó a expensas del umpire (si es que lo vio) decidir si eso era coaching permitido o no. Puede que para el juez de silla de aquella noche eso fuese permitido, pero no para otro. La cosa es que Nole no recibió ningún warning aquella noche.
Tampoco tiene sentido, nos dicen desde la parte oficial, que el equipo de Djokovic quisiera hacer algo ilegal cuando es el propio referee del torneo el que recibe la botella. Si sospecharan de algo extraño, hubieran comprobado si había algo raro en ella. Además, no se puede comprobar al 100% que esa nota no fuese una simple advertencia de qué tipo de bebida era y cuándo le debiera tomar, en lugar de indicaciones tácticas de juego, ya que parece ser que la nota estaba pegada en el exterior de la botella, algo que el propio Armstrong podría haber visto por él mismo.
Novak ya tuvo que salir el otro día a desmentir por él mismo una información de Eurosport, donde se decía que había desafiado a la juez de silla al irse al vestuario cuando no le tocaba, algo que no fue así. El serbio sigue siendo el centro de la diana y el villano principal del circuito, haga lo que haga y pase lo que pase. En ocasiones como esta, tal y como hemos podido comprobar aquí, sin razón.

