Álex de Miñaur es uno de los tenistas más trabajadores y apasionados de todo el circuito, algo que se pone de manifiesto al haberse conocido recientemente un detalle que pone a las claras su voluntad por mejorar. "Literalmente, tuve un solo día de vacaciones y me lo pasé viajando. En cuanto acabó la Copa Davis en Málaga me fui a Montecarlo. El viaje fue el lunes y desde ese martes, no he dejado de entrenar ni un solo día. Me hubiera encantado irme a una isla desierta dos semanas, pero no soy la clase de persona que puede presentarse a un gran torneo sin estar al 100%. Sabía que tenía mucho trabajo que hacer y siento que mentalmente estoy mejor que nunca", declaró el australiano, cuyo siguiente rival en el Open de Australia 2023 será Benjamin Bonzi.

