Elina Svitolina no solo sufrió de primera mano las horribles consecuencias de la invasión de Rusia a Ucrania hace ya casi un año: su carrera profesional jamás pudo recuperarse de un varapalo que la acompañó por los pocos torneos que disputó en 2022. En materia de meses, su vida cambió por completo: prefirió centrarse en criar a su nueva familia, la formada junto a un Gaël Monfils que no quita ojo a la hija que tuvieron juntos, Skaï. Mientras tanto, sus mayores esfuerzos también se centran en ayudar a su país a recuperarse de las devastadoras consecuencias del conflicto bélico, organizando diferentes eventos solidarios para recaudar dinero mientras el tenis se aleja del foco. Ahora, como confiesa en una entrevista con el New York Times, Elina vuelve a pensar en una vuelta al tenis sin dejar de sufrir por el calvario de su país.
El 2022, un año de contrastes enormes
"Es curioso: el año más horrible debido a la guerra también ha sido el año más feliz. Le dimos la bienvenida a nuestro primer bebé en octubre. Fue una mezcla de todo, pero ahora estamos aquí, y para mí lo más importante es hacer todo lo posible cada día. A día de hoy, el objetivo es que la población ucraniana pueda tener un poco de luz en sus vidas".
La tristeza que la guerra genera en ella
"Aquí en Europa me han preguntado en un par de ocasiones si todavía la guerra continúa en Ucrania. Para mí, esto ha sido muy duro de oír. Tengo amigos muy cercanos y familia en Ucrania, y sé por lo que están pasando. Ahora mismo, el invierno es muy duro para todos nosotros. Hace mucho frío y a veces se encuentran sin agua caliente o sin electricidad. Mi abuela vive en Odesa, en un 13º piso, y necesita subir todas las escaleras porque no puede usar el ascensor. A veces ni tan siquiera hay luz. Tengo varios amigos en diferentes ciudades y las historias son las mismas: no hay luz, no hay agua, simplemente están sentados en casa. En muchas ocasiones sus móviles mueren un día después y ya no puedes conectar con ellos".
¿Qué pasó con su retirada temporal del tenis?
"No pude tocar una raqueta durante siete meses. Quería desconectar completamente del tenis. Me harté por todo lo que pasó a finales de febrero, sentía demasiados nervios, demasiada presión. Los torneos que jugué fueron demasiado para mí a nivel mental, así que me hizo muy feliz poder desconectar por completo. Ahora mismo, el objetivo es volver, pero estoy convencida de que no me arrepentiré de haberme tomado este descanso. Intentaré estar lista de cara a verano, pero no quiero precipitar las cosas. Necesito ser muy fuerte para volver al circuito, porque ahora mismo el tenis es muy físico. Todos tus músculos deben estar listos, y después de no haber jugado durante siete meses y de no hacer mucho tras el embarazo, es evidente que tu cuerpo es distinto. Debo dividir todo en pequeñas partes para volver a juntar toda la fuerza de mi cuerpo, algo que debo hacer si quiero volver a la élite".
"En shock" por las multas de la ATP y WTA a la Federación Británica (tras su decisión de excluir a rusos y bielorrusos de Wimbledon)
"Me impactó ver todo eso. Reino Unido siempre ha apoyado a los ucranianos, han ayudado a muchísimos refugiados a encontrar un nuevo hogar. Creo que los circuitos deberían respetar la decisión de Wimbledon en lugar de castigarla, pero es complicado buscar algo que les haga cambiar de postura, por mucho que no esté de acuerdo o que no lo entienda".
Las devastadoras consecuencias de la guerra para el deporte de su país
"Nuestros deportistas y nuestro deporte han retrocedido en torno a cuatro o cinco años: los estadios y las infraestructuras han sido destruidas. Una vez termine la guerra, me gustaría ayudar a construir un centro de tenis que los niños puedan utilizar para entrenar. Creo que nuestros niños, además, han sufrido enormemente a nivel mental, no solo las infraestructuras han sido destruidas. Muchos de ellos han perdido a sus padres, algunos no tienen casa; ven explosiones, tiroteos. Hay una generación al completo que va a sufrir muchísimo mentalmente".

